En épocas de la fundación, al pueblo de Lomas le faltaba la luz eléctrica, y en las noches la población se sumergía en total oscuridad.
En las quintas y barrios, el alcalde don Tomas Grigera ,recorría a las 19 horas las calles centrales del pueblo ,acompañado de un sereno el cual tocaba un pito tocando queda ,y minutos después ya no circulaba nadie por las calles .
Luego se introdujo el servicio de alumbrado con faroles de kerosén, y en 1888 se colocaron doce altos postes de madera con focos de arco voltaico de 1500 bujías cada uno, en bocacalles, por ejemplo en Meeks y Laprida, Boedo y Sáenz ,instalándose la usina en una carpintería de los señores Hunter y Gherhad en la calle almirante Brown, entre Balcarce y Sarandi ,utilizaban un pequeño motor que de día movía la sierra para cortar madera y de noche daba impulso al dinamo productor del fluido eléctrico ,eso si solo alumbraba hasta las doce de la noche ,después la oscuridad nuevamente. |