No cabe duda que el ferrocarril acerco a los pueblos achicando distancias entre ellos y además para el traslado de cargas que antes eran privilegios de los trasportes de tracción a sangre. Y así los trenes de carga llegaban a los andenes con su cargamento, como lo hacían en la estación de Lomas diariamente, con sus vagones lecheros, desde donde serian distribuidos para su reparto domiciliario por la zona.
Para eso el andén 4 de la estación donde paraban los carros lecheros de esa época del 30, esperando el cargamento blanco que provenían de las zonas lecheras como Gandara, Cañuelas y otros lugares. |