Sainete. Según el diccionario Salvat, dice:"Salsa que se le pone a ciertos manjares para hacerlos mas apetitosos. Bocado gustoso al paladar, lo que aviva y realza el mérito de una cosa de suyo ya agradable, adornos en vestidos y otras cosas, pieza cómica propia del teatro español semejante al paso y al entremés. Exponente de la literatura costumbrista a veces satírica de costumbres y tipos populares, fueron sus exponentes mas destacados, Ramón de la Cruz, González del Castillo Vital Haza, López Silva y Carlos Arniches. Entre otros géneros dio pie al inicio de la zarzuela y al genero llamado "chico".".
Llegado a nuestro país, traído por compañías hispanas, es tomado y adaptado a nuestras formas de vida y costumbres, insertándoles los "tipos" propios de la pintoresca, en especial la porteña, tan rica en personajes que saben llenar de color al folklore ciudadano.
Ya mencionamos a Mauricio Pacheco como uno de los más destacados referentes de esta temática teatral, su obra, "Los disfrazados” estrenada en el año 1906 fue rápidamente aceptada por el público que cantaba en la calle la letra del tango incluido en la misma: "Soy el mulato Padilla /bailarín de meta y ponga........"
Muchos fueron los autores que se dedicaron a este género. Miguel Rojas, Enrique Garcìa Lalane y Enrique García Velloso entre otros, pero el que mas descolló de entre todos ellos, fue, sin duda alguna, Don Alberto Vacarezza. Un hombre de la mas pura cultura porteña que supo bregar por el bienestar social de autores y actores y que marcó un hito muy importante en nuestra dramaturgia nacional.
Es importante mencionar que el 29 de Mayo de 1930, este autor celebró algo que hasta ese entonces era cosa nunca ocurrida, las mil representaciones de su obra mas difundida, "El conventillo de la Paloma".
Bartolomè Angel Venancio Vacarezza, mas conocido como Alberto, nació el 1º de Abril de 1886, y es uno de los mayores autores de sainetes argentinos, por él a este género se lo llamó , con justicia, "Sainete criollo, o Sainete porteño".
Su primera obra, se llamó "El juzgado"estrenada el 20 de Marzo de 1903 en el salón Il Risorgimento de Villa Crespo. en el año 1911, ganó el primer concurso de sainetes impulsado por el empresario Pascual Carcavallo, con la obra "Los Scruchantes", después, alentado por su compañero de estudios y amigo personal, D. Armando Discèpolo,se dedicó de lleno al teatro y a rescatar para el mismo a los personajes populares y a un lenguaje barrial que también hicieron que se acercara al tango con probados éxitos. En 1921 con música de Enrique Delfino,estrenò el famosísimo tango, "La copa del olvido"que al año siguiente le grabó nada menos que Carlos Gardel.
Inquieto y urgador de nuevas formas de expresarse, Vacarezza también se transformó en un hombre de la radio, como charlista y autor de cantidad de guiones para propuestas de diverso tipo, supo escribir poemas que recitaba con gran aceptación en sus micros radiales, escribió los libros, "La Biblia gaucha" "Dijo Martìn Fierro", y "Cantos de la vida y de la tierra". También realizó una intensa actividad gremial, tanto en la sociedad Argentina de Actores como en la Casa del teatro, él consiguió el aporte de los propietarios de salas y empresarios para el mantenimiento de los mismos.
El 6 de Agosto de 1959 falleció en Buenos Aires este hombre que quedará para siempre presente por arte de una obra que supo enriquecer como muy pocos al teatro argentino. Fabulista pinturero del arrabal y sus gentes supo ubicarse inteligentemente en la línea intermedia de las burlas picaras y el jugueteo sentimental de la esencia sainetera. Vacarezza poseía el talento que les faltó a los que supusieron que no era necesario tenerlo para hilvanar las aventuras de ese difícil género y que fueron en definitiva, quienes llevaron al sainete a su crisis y a su casi desaparición.
En la obra "La comparsa se despide"del año 1932, Don Alberto pone en boca de su personaje "Serpentina", la formula de como él conformaba un sainete. "Poca cosa:/ un patio de conventillo,/ un italiano encargado,/ un yoyega retobado,/ una percanta, un vivillo,/ dos malevos de cuchillo,/ un chamuyo, una pasión,/ choques, celos, discusión,/ desafìo, puñalada,/ aspamento, disparada,/ auxilio, cana y telón,/ y debajo de todo eso,/ tan sencillo al parecer,/ debe el sainete tener,/ rellenando su armazón,/ la humanidad, la emoción,/ la alegría , los donaires,/ y el color de Buenos Aires,/ metido en el corazón."
No son precisamente los tipos ni los problemas lo que en verdad preocupa y atrae en un sainete de Vacarezza, sino la frescura y el colorido de sus juegos verbales, especialmente cuando utiliza el verso.
A pedido de su gran amigo Josè Gonzalez Castillo como un desafío de humorada, parodió ese clásico soneto que el genial Lope de Vega compusiera por solicitud de Violante. de esta manera: "Un soneto me manda hacer Castillo / y pa' poder zafar en este brete / en lugar de un soneto haré un sainete / que para mí es trabajo más sencillo / La escena representa un conventillo; / personajes : un grèbano amarrete, / un gallego que en todo se entromete / una grela, dos taitas y un vivillo./ Se levanta el telón, una disputa / se entabla entre el yoyega y el goruta, / de la que saca el rana pa'l completo. / El guapo despreciao por la garaba / se arremanga pa'l final...Viene la biaba, / y se acaba el sainete....y el soneto".
Eduardo Corrado.
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