Dos ángeles uno anciano y otro joven en su labor diaria fueron sorprendidos por la noche, y pensaron en solicitar alojamiento en alguna casa del lugar. Llegaron a una mansión donde tocaron a la puerta para pedir pasar allí la noche, el dueño de casa les abrió y luego de meditar sobre lo que los ángeles le pedían, aceptó manifestándoles que solo tenía el sótano para facilitárselos. Así fue como pernoctaron allí. Al día siguiente muy temprano el ángel joven se despertó con el ruido que hacía el ángel anciano, pues aquel se encontraba trabajando en el muro del sótano reparándolo y pintándolo. Posteriormente se marcharon de aquella mansión. Todo el día se lo pasaron en las labores propias de su mandato. Luego al caer la noche nuevamente decidieron buscar ayuda para dormir cobijados. Llegaron hasta una vivienda muy modesta, a cuya puerta llamaron. Luego de unos momentos el dueño de casa apareció y les escuchó la petición de alojamiento. Les hizo pasar y les invito muy cordialmente a quedarse y pernoctar entre todos los integrantes de la familia, que por demás era muy numerosa. Les ofrecieron las camas de los niños para dormir, y así fue como llegó el día siguiente. Al despertar esta vez el ángel joven, escuchó llantos desgarradores y al observar en su entorno vió como los niños se abrazaban a sus padres, quienes en sus rostros reflejaban una angustia enorme. El ángel joven preguntó entonces al anciano ángel qué había ocurrido. Aquel le dijo que la única vaca que brindaba leche y otros alimentos a la familia, había muerto durante la noche. Luego de expresar eso el ángel anciano se acercó a los dueños de casa y les manifestó la adhesión a su dolor, para luego hacer una seña al joven ángel con ello invitarlo a partir.
Luego de mucho andar el ángel joven no pudo más y detuvo al anciano para preguntarle sobre los hechos que habían vivido y para de alguna forma cuestionar. Preguntó, porqué si teniendo el poder para evitar penas a la familia pobre no hiciste nada?, … en cambio sí en la mansión trabajaste con tus manos para reparar un insignificante muro?. El anciano le miró con especial afecto y le respondió: ... debes saber siempre que NO TODO ES LO QUE PARECE SER. El muro de la mansión dejaba al descubierto un filón de oro y yo solamente lo recubrí, … y anoche en esa casa modesta, el ángel de la muerte venía por la dueña de casa, … y yo solo permití se llevara el animal. |