Para avivar giles.........o sea, a aquellos que implementan leyes para mejorar las cosas pero no lo hacen de la manera adecuada.
Porque parecería ser que cuando se proponen hacer algo bien, quizás no les resulta tan bien como esperaban, ni para ellos ni para nadie.
Venía hace un rato manejando por una avenida de la zona sur y por el medio de la misma, un poco más adelante, se desplazaba un auto cuyo conductor aparentemente, todavía no había decidido por completo por cuál carril, de los tres que posee la avenida, le convendría transitar. Iba por el medio, se desplazaba un poquito a la izquierda y ¡Op! otra vez al medio y ahora un poquitito a la derecha y ¡jop jop! otra vez al medio y olé. Todo esto lo ejecutaba a una velocidad que no superaba los 40Km/h. Como nadie se animaba a traspasarlo por miedo a que se produjera un accidente, nos fuimos aglomerando detrás de él. Creo que si alguien estuviese filmando esto, se vería igual a una carrera de Fórmula I, previo a su largada. Todo el mundo probando su dirección hacia la izquierda y hacia la derecha. Le hicimos luces, le tocamos bocina, pero nada. El tipo iba y venía zigzagueando a todo lo ancho de la avenida. En un momento, mi impaciencia pudo más que el cuidado de mi auto de modo que apenas se deslizó un poco hacia la derecha, lo rebasé por izquierda que es por donde quería pasar, por curiosidad nada más, para verle la cara al conductor.
Por un momento, antes de verlo, imaginé que había tomado unas copas de más. Pero no fue así.
¿Se imagina alguno de ustedes lo que estaba sucediendo?
Bueno, el tipo tenía un celular en la mano. Pero no estaba hablando, estaba tratando de marcar algún número. Para describirlo mejor, les cuento que este señor era bastante obeso y apenas entraba detrás del volante. Con sus gordotas manos, parece que no atinaba en el número indicado, entonces, cuando bajaba un dedo, imagino que marcaba tres números juntos y luego se dedicaba a borrar los que no correspondían. Cuando bajaba un dedo el auto se iba para un lado y cuando borraba, para el otro, al menos, no encuentro otra explicación para esto. Una situación cómica que podría haber terminado en tragedia. Pero luego de esta situación, me acordé de otra, luego que el escape de un camión me dejó el auto de color negro. Entonces, ahora paso al tema principal de esta nota.
Como todos sabemos, hace poco tiempo se dio a conocer un número de teléfono o una página web donde podés llamar y denunciar a todo aquel colectivo que esté desprendiendo gases tóxicos por su escape.
¿Alguno se acuerda el número o el sitio Web? Bueno, yo no. Me pregunto ¿No sería mucho más serio y responsable obligar a que todo camión o colectivo lleve en su parte trasera pegada una leyenda con el número al que tenés que llamar para el caso de que esa unidad se encuentre en infracción? Imagínenlo. Un colectivo desprendiendo grandes humaradas de hollín por su escape y el número al que tenés que llamar, está frente a tus ojos. Y sí, si sos de aquellos que pueden marcar un número sin errarle mientras vas manejando, tomás tu celular y listo. Si no sos tan buen piloto, esperás a llegar al semáforo y procedés a llamar.
¿Qué pasaría entonces? Bueno, que habría más de cien llamados en un minuto y seguramente el colectivo quedaría fuera de servicio al día siguiente. De la otra forma, uno lo hace cuando llega a su casa. O sea, volvés de un día pesado de laburo, tenés ganas de sacarte los zapatos, cenar, mirar la tele o irte a dormir, entonces ¿Te vas a poner a buscar en la guía o en internet el bendito número al que tenías que llamar? Alguno que otro lo hará. Yo no. Soy un poco vago para eso. Y el sistema tiene que estar implementado a prueba de vagos. Por ello creo que lo más conveniente es que cada unidad lleve en su parte trasera, el 0800 al que hay que comunicarse, ¿Porque hay un 0800, no? ¿O solamente existe el sitio Web? Vieron, ni siquiera me tomé la molestia de averiguar esto. Cada día estoy más vago. Me cacho ahijuna en la burocracia tecnológica mal implementada.
Y después nos quejamos de Botnia..........¡¡¡Por favorrr!!! El smog que producen estos vehículos es mil veces más nocivo que el de la papelera, y quizás me quedo corto. Si lo querés ver mejor.......sacate una radiografía de pulmón. Te apuesto que lo primero que te va a decir el médico es: Señor, ¿Usted fuma? Sí, porque esa es la pregunta que te hacen. ¿Por qué en principio, un médico no puede determinar con seguridad si una persona es fumadora o no tan solo viendo su radiografía? Para que lo identifique de inmediato, vos tenés que ser de esos fumadores de dos o tres paquetes por día consumidos por más de diez años. O sea, si fumás un paquete o menos, en un cuerpo sano, tal vez, no se distinga la diferencia. Obviamente tu salud corre más riesgo que la de un no fumador, ya que el cigarrillo no solo afecta los pulmones, pero en la radiografía quizás no se note diferencia alguna. De todas formas, tanto el cigarrillo como el smog, no afecta a cada organismo por igual. No soy ningún sabelotodo. Este último párrafo me lo explicó un médico que a mi entender es un buen profesional. Yo sólo lo transmito, para que no nos engañemos. Cuando se establecieron lugares para fumadores y para no fumadores, en principio se hizo porque para los que no fuman, el olor del humo del cigarrillo les resultaba imbancable e irritante. En general la gente decía: ¡No soporto el humo del cigarrillo! No decía: ¡No quiero estar entre fumadores por que me va a dar cáncer!. Es más, como las cosas sigan así en este país, es muy poco probable que te salves del Kánser, y no kreo ke la kulpa sea del cigarrillo. ¿Te quedó Klaro?