Cuando se escriba la historia de la educación en nuestro país, sin lugar a dudas uno de sus capítulos más importantes tendrá que ser dedicado a la obra del profesor Manuel S. Alier, el doctor entrerriano nacido en la ciudad de Paraná, el 28 de febrero de 1886.
Casi cuarenta años de su vida consagró este ilustre vecino al quehacer educativo –
preferentemente a la enseñanza media –ejerciendo funciones primero en su provincia natal, luego en Mendoza y, a partir de 1923 en Buenos Aires en la inspección General de Enseñanza Secundaria Nacional y Especial del Ministerio de Instrucción Publica de la Nación, donde ocupó sucesivamente todas las funciones superiores hasta el cargo de inspector, que ejercía cuando alcanzó los beneficios de un merecido retiro.
Un joven sobresaliente.
Cursó los primeros estudios en la Escuela Nacional de Parana, iniciándose en el magisterio hasta ocupar muy pronto puestos de suma importancia en la conducción de la enseñanza en la capital entrerriana.
Había cumplido apena 22 años y ya se desempeñaba como secretario técnico en la Dirección General de Escuelas de su Provincia, cuya legislación en la materia le perteneció y tuvo aplicación hasta hace algunos años.
Su paso por Mendoza.
Su labor fue múltiple y fecunda, llegando a integrar la Comisión Reformadora de todos los planes de estudios de la enseñanza secundaria que el Poder Ejecutivo llevó a la práctica a partir del año 1938.
alternaba las funciones directivas y de gabinete con el contacto directo con profesores y alumnos, actuando como interventor en prestigiosos colegios nacionales como el Juan Martín de Pueyrredón ,Domingo F. Sarmiento, y Carlos Pellegrini, en la Capital Federal ,y la Escuela Nacional José Manuel Torres , en Corrientes .
Presidente de la II° Comisión del Congreso Nacional de Analfabetismo en el año 1935, tres años mas tarde integra con otros distinguidos educadores la Comisión creada por el Poder Ejecutivo para rendir homenaje a Sarmiento al cumplirse el cincuentenario de su muerte.
Colaboró con un sinnúmero de artículos sobre su actividad en gran cantidad de revista especializada .Escribió obras valiosas de carácter educativo debiendo destacarse, entre ellas un “Estudio sobre la enseñanza en las instituciones para niños delincuentes” y la “Legislación escolar de Mendoza”.
un interrogante no develado.
una especie de adivinanza constituyo para muchos el significado de la letra “S” que adosaba a su primer nombre .Este interrogante fue iniciado sin embargo por su progenitor ,don Pedro Sarray, un inmigrante español que al llegar a tierra argentina transformo su apellido en la abreviatura “S” ,y utilizo en lo sucesivo el apellido Alier .
Las causas de este proceder no han sido debidamente aclaradas, pero se presume que problemas de tipo político que había tenido en su país lo llevaron a utilizar este artilugio para evitar la persecución de los partidos del carlismo.
De todos modos esta determinación fue compartida plenamente por su descendencia –tal vez por su mejor sonoridad – y especialmente por el profesor Alier, que adoptó esta peculiaridad en todos los ámbitos en que le toco desempeñarse.
La familia Alier.
Sus padres fueron los hispánicos Carmen Zapater y Pedro Alier y estaba casado con Elia Vázquez Aguirre .Su hijo Eugenio ,fallecido cuando mucho se podía esperar aún de él como no podía ser de otra manera era un brillante profesor , esposo de María Rosalba Pardo , notable educadora e hija a su vez de María Rosalba Roldan que a los 98 años fuera honrada por el Honorable Concejo Deliberante con el titulo de Vecina Ilustre de Lomas de Zamora .Su hija Elia Elisa , casada con Tomas Campbell ,vive aún en la casa paterna de la calle Larroque 170 de Banfield .
Por extraño designio, muy cerca de la residencia donde falleció este educador egregio el 7 de agosto de 1948, se yergue el edificio de la Escuela Nacional de Banfield, donde seguramente el espíritu de Manuel S, Alier estará presente en sus aulas, compartiendo con esa estudiantina los anhelos, sueños y el bagaje de esperanza que siempre aporta la juventud que el tanto quería.
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