Con la llegada del ferrocarril por el año 1871, se puede decir que nace Banfield, un pueblo a solo 15 kilómetros de Constitución.
Lugar que fue desarrollándose cuando empezaron los loteos, donde comenzó a poblarse por sus alrededores, de chacras y enormes casas- quintas, todo rodeado de frondosas arboledas y una apacible tranquilidad. Luego el progreso fue rodeando de comercios los alrededores de la estación, a partir de ahí se creo la calle principal (Maipú).
Y como todo pueblo, no debía faltar un lugar en donde los fieles pudieran realizar sus oraciones. Todo comenzó en una antigua quinta de las calles Cochabamba y Belgrano, donde se oficiaba la Santa Misa. Ante la gran cantidad de devotos que se reúnen en el lugar, la señora Juana de Leguina, hacen pensar en la construcción de un templo.
En uno de los tantos viajes de la señora Leguina por Europa, coincidió que en la Ciudad de Roma, se encontrara justamente en uno de los conventos, en donde autoridades de la Iglesia, hizo entrega de reliquias, siendo ella una de las que recibió. Esta valorada
reliquia era una astilla perteneciente a la cruz que había sido hallada por Santa Elena en tierras de Jerusalén.
Al regresar a Banfield, la señora Juana Leguina, con la infinita alegría de traer a estos pagos semejantes reliquias (las astillas de la cruz de Cristo).
La idea de levantar un templo se haría realidad, en terrenos donados a perpetuidad, por esta benevolente señora vecina de Banfield. Hoy este magnífico Santuario, se encuentra en la Calle Maipú y Pueyrredón. El 19 de marzo de 1893, (coincidiendo con la festividad de San José) se realizo el acto de la colocación de la piedra fundamental, para luego inaugurarse para el día 2 de febrero de 1895.
Su inquietud por cooperar en todo lo posible con este Templo, mando a construir el altar mayor y las imágenes que en él se veneran, además de otras donaciones.
El Santuario de la Sagrada Familia, es una de las pocas iglesias que cuentan con esté excepcional privilegio que es la conservación de esta reliquia. Tesoro casi desconocido para muchos de los fieles vecinos banfileños, que gracias a la voluntad de las autoridades de la Iglesia Romana para este Santuario, el de la Sagrada Familia de Nazaret, el primero erigido en America.
La señora Juana Leguina, se le concedió el titulo de Protectora y Fundadora del Santuario. |