ANECDOTARIO E HISTORIA
DEL TEATRO ARGENTINO

EXCLUSIVO PARA LOMAS Y SU GENTE .

POR   EDUARDO CORRADO

       

A partir de este mes, comenzará a salir artículos coleccionables, para estudiantes de teatro y amantes del mismo. Serán referidos especialmente al teatro argentino desde sus orígenes, con la autoría de Eduardo Corrado. Se titularán: "Anecdotario e historia del teatro argentino".

El teatro pertenece a la más antigua nobleza del hombre, como el pueblo, uno y otro están estrechamente ligados como una intercepción de ramas.

Puede haber pueblo sin teatro , cosa arto difícil y lamentable por otra parte, pero, no puede haber teatro sin pueblo....Cervantes, hombre de nube y tierra, en su deliciosa comedia de "La entretenida" , puntualizaba  por lo  menudo en graciosos heptasílabos, la pena de la criada y la fregona que aspira ir al teatro y no puede.

El teatro debe ser  del pueblo y para el pueblo, puesto que todos pueden entenderlo y apreciarlo, siempre y cuando sus anzuelos asen al público, pues no hay arte de minorías que no se transforme en arte de mayorías o desaparezcan detrás del aplauso  y las felicitaciones. La pólvora luego de producido el estruendo y el estrago, se convierte en humo.

Desde que hay teatro el hombre dialogó con los dioses, dialogó con el pueblo, dialogo con el Hombre. Por eso ya se dice que al doblar de los siglos, ha de ser el teatro, a pesar de todos los avatares, el medio de comunicación ideal entre la gente.

El carro de Tespis erró largamente por el arrabal antes de asentar su escena en la metrópolis, las efusiones mismas de la tragedia y la comedia, antes de convertirse en cosa literaria, fué  una súbita inspiración del arrabal.

El teatro sigue el destino del ser humano, los pecados que lo hacen estéril, son: el egoísmo y el orgullo, pero posee la maravillosa virtud de rehacerse por medio de la verdad.

 El teatro  es un camino de perfección  a pesar de todos los pesares, sobre todo cuando sus integrantes terminen por comprender que nada puede hacernos  más felices, que la felicidad de los demás.

Ya los griegos, desde Esquilo a Eurípides, asistieron en sus teatros a la representación de un solo drama y una sola alegría El drama de sus pasiones y la alegría de sus alegrías.

 Por otra parte el teatro es siempre joven, su juventud está en las hazañas que narra. Dijo Ingenieros, que: "Juventud es aquello que no tiene complicidad con el pasado". Pero, como no hay porvenir sin pasado, el pasado se hace joven  en el presente para reaparecer  joven en el futuro, es, como un viento joven, pero nó un viento indisciplinado y sin rumbo, siempre, pueblo y teatro serán, como una sístole que busca ansiosamente a su diástole, y cuando se encuentran......"CANTAN".

 

CAPÍTULO I

En mi carrera profesional he tenido la inmensa fortuna de conocer y trabajar al lado de personalidades cumbres del arte del escenario, además de mi incorregible afán de indagar y recopilar anécdotas, me permitió aprovechar las jugosas historias que me contaron en giras o temporadas figuras de la talla de Orestes Caviglia, Elisardo Santalla, Luisa Vehil, Armando y Enrique Discépolo,Narciso Ibáñez Menta, Alejandro Cassona, Mario D´Anessi,Francisco Bastardi, Margarita Xirgu, Ubaldo Martínez, Miguel Fausto Rocha, Blanca Podestà, Eva Franco, Iris Marga, Osvaldo Miranda, Tito Luciardo, Pepe Soriano ,etc.

De ellos me enteré de historias de Don Pablo Podestà, de Florencio Parraviccini, de Orfilia Rico, de Enrique de Rosas entre otros, que hicieron grande el teatro argentino y que, lamentablemente caen en el olvido, en ese ingrato olvido a que está destinado el artista teatral, en cambio, en otro orden de especialidades no ocurre lo mismo.  un pintor rubrica la tela con su nombre, un escultor esculpe el suyo en su estatua, un escritor o poeta dejan sus nombres en los libros y un músico en el pentagrama, admirados por diversas generaciones, van adquiriendo un valor mayor, el artista acrecienta su fama y su nombre sobrevive con su obra; pero el arte del actor vive en el momento en que actúa y su recuerdo perdura hasta tanto pueda vivir en la memoria de los que fueron sus espectadores, es por eso que nuestras grandes figuras de la escena deben ser recordadas, aunque más no sea, como un acto de merecida justicia, que la juventud actual, sus hijos y sus nietos, sepan quienes fueron y que hicieron por nuestro teatro y nuestra cultura, como lo crearon y lo cimentaron.

Estos bocetos tienden a esta realidad, solo en parte hablaré en primera persona, he de recurrir asiduamente a las fluencias de la narrativa documentada del museo Nacional del Teatro, del Archivo General de la Nación y de historiadores dedicados a esta temática.

Teatro de La Ranchería, según un cuadro de L. Mathis existente
en el Museo del Instituto de Estudios de Teatro

"El inicio del teatro en la Argentina se puede documentar desde el  año 1535, con la expedición de Don Pedro de Mendoza, llegaron los primeros actores y músicos, pero como espectáculos teatrales propiamente dicho, se conocieron por el año 1713 y para el año 1746, debieron ser abundantes porque el obispo Fray José Peralta Barnuevo, los prohibió. Todo esto sucede en la ciudad que se desarrolló rápidamente con un ambiente propicio a los espectáculos, si agregamos las quejas del obispo Marceliano y Agramon por lo tarde que terminaban las representaciones en el local de Aguiar y Sacomano, y (alrededor de las  dos de la mañana) , confirma la formación de núcleos propicios a las diversiones que harán posteriormente posibles el arraigo y la afición al teatro. Si recordamos que Buenos Aires no contaba con iluminación, valoraremos mejor lo que significa el  éxito de aquellos entretenimientos nocturnos.

En el año 1783 se instala "El teatro de la Rancheria"y son interesantes las preocupaciones del Virrey Vertiz y del Cabildo, que ya vislumbraban el  poder de las diversiones populares como instrumento social.

(Continuará).

Lomas y su Gente