En el campamento que la tribu gitana ocupaba en las tierras del fondo de la calle Pasco, se celebraba –con la pompa de rigor y en el marco de un escenario fantasmagórico creado por mesas opulentamente servidas, el fulgor de las telas de terciopelo recubriendo las rústicas carpas y la danza envolvente -, una ceremonia trascendental para la familia cíngara. En esta ocasión había un especial motivo para festejar: el casamiento de la hija del Señor de la tribu y la curación casi milagrosa de la desposada. La boda tenia solamente dos invitados ajenos al grupo que además decepcionaban más congratulaciones que los mismos novio: el Dr. Carlos Voss y su esposa .Esto es bien comprensible si se considera que el destacado médico , con su ciencia, había hecho posible este connubio recuperando a la joven gitana, victima por un largo tiempote una enfermedad desconocida que le impedía su enlace y ligar su sangre de acuerdo a las atávicas costumbres tribales con la contrayente, como símbolo de una unión indisoluble.
POR LA SENDA DE DOMINGO CABRED
El estilo médico del Dr. Voss significó una evidente evolución con respecto a la terapéutica de su época. Utilizaba métodos sencillos y en muchas ocasiones los medicamentos que recetaba eran inofensivos placebos. Sostenía que principalmente en su especialidad: la psiquiatría, el factor humano, la persuasión, el trato justo y afectivo eran frecuentemente los que lograban los mejores resultados.
En esta humanización de la terapia para los alineados se puede afirmar que fue el continuador de la obra del ilustre colega y vecino el Dr. Domingo Cabred. Con referencia a su relación con los pacientes se pueden contar miles de anécdotas; era común verlo entrar solo a los compartimientos donde se alojaban insanos considerados peligrosos sin tomar ningún tipo de precauciones.
Si su particularidad era atender enfermos perturbados psíquicamente, no por ello descuidaba a quienes tuvieran otras dolencias, siendo realmente encomiable su consagración tanto a los pudientes vecinos de las suntuosas residencias de la zona como a los indigentes derivados por lazaretos y hospitales.
En el barrio de Belgrano, el 28 de diciembre de 1910, día de los Santos Inocentes, nació el Dr. Carlos Voss. Sus padres, Guillermo Carlos Voss y Elisa Dieckmann, de origen germano, tenían estancia en Cahacay, un sitio cercano a las Flores en la Provincia de Buenos Aires. Nada le faltó para cursar normalmente sus estudios, y aproximadamente en el año 1936, luego de un breve paso por Quilmes, se radicó con su familia en Temperley en la Avenida Meeks 761, donde vivió la mayor parte de su vida y además tuvo su consultorio particular. Esta casa desafortunadamente fue destruida por un incendio en el año 1985.
Casado con Elvira Castellanos Colombres constituyeron un matrimonio sumamente armonioso y son sus hijos Carlos Guillermo, al igual que su padre médico psiquiatra ; Germán Alberto ex juez civil casado a su vez con María Rosa Silgueira Quiroz; Elvira Elisa, viuda de Guillermo Piuna y la eximia poetisa Cristina Carlota casada con su primo , el Dr. Fernando Castellanos.
EL PLAN DE SALUD MENTAL
Si bien la mayor nombradía y su reputación la alcanzo como profesional de la medicina , hay otras facetas que su existir que merecen ser destacadas .Fue un extraordinario deportista llegando a ser campeón de natación argentino .Seleccionado para intervenir en las Olimpiadas de Helsinski, circunstancias económicas derivadas de una actividad amateur que obligaba a los participantes a costearse su concurrencia , le impidieron representar a nuestro país en el citado evento.
En determinado momento de su vida sus inquietudes se canalizaron por la enseñanza y su exultante capacidad intelectual le permitió lograr por concurso cátedras en la Universidad de Buenos Aires y la del Salvador.
La fama y la notoriedad médica que obtuvo en su labor le valieron para ocupar el cargo de director en uno de los nosocomios más calificados del medio: el Hospicio de la Merced (ahora llamado Hospital Borda)en los años 1947 y 1949, pero también transitó por el Hospital Braulio Moyano y el José Esteves de Temperley.
Si hubiera que agregar algo más para conceptuar su talento se puede añadir que fue el autor Primer Plan Quinquenal de la Salud Mental, durante la inolvidable gestión del Dr. Ramón Carrillo.
Algunos de los merecimientos narrados hubieran alcanzado seguramente para justificar una existencia , pero aun falta resaltar uno de sus rasgos más salientes y es el amor sin límites que tuvo por su tierra y un nacionalismo sin dobleces que le permitió compartir con grandes argentinos este fervor por el suelo patrio .Su residencia era habitualmente visitada por personalidades de la talla de José María Rosa , Raúl Scalabrini Ortiz, Silenzi de Satagni, Fermín Chávez , Leopoldo Marechal ,José Luis Torres, Rogelio Monasterio Odena y últimamente Arturo Frondizi y Rogelio Frigerio.
Este patriotismo sin mácula y si concesiones lo llevó previsiblemente a ser blanco de la calumnia, la maledicencia y la estupidez de muchos de sus contemporáneos, pero bien lo definió su amigo Juan Carlos Goyeneche en el momento de su muerte,”era esa clase de hombre que servia sin esfuerzo, con naturalidad, valores supremos como la fidelidad, el honor, la amistad, la generosidad y el amor a la patria, virtudes éstas que otorgan al hombre el decoro de la existencia”.
Una desafortunada intervención vesicular lo llevó, luego de una desigual lucha de nueve meses con la muerte, a abandonar lo que tanto quería el 25 de octubre de 1965. |