Por lo general, muchas veces, las personas no tan organizadas, por ejemplo como yo, nos levantamos y no sabemos en forma ni siquiera aproximada, cómo va a ser nuestro día. Estar organizado con anticipación es un lujo que un trabajador normal no se puede dar. Sí, lo pueden hacer los de clase alta, algunos políticos y también, por qué no decirlo, los integrantes de la mafia. Y lo pueden hacer porque el tema del dinero ya no es un problema para muchos de ellos.
Qué, ¿Acaso alguno todavía ignora que el dinero es un problema? ..............Es un problemón!!.
Si tuviera que educar a un hijo, le diría “Sacate ese problema de encima lo antes posible, después vas a poder hacer todo lo que te guste.”
Más allá de cómo hizo cada uno su vida, la gente que pertenece a los ámbitos que mencioné anteriormente, merecen mis respetos, al menos en el tema al que me estoy refiriendo. Son personas que no sólo saben cómo va a ser su día al levanterse sino que lo saben incluso antes de acostarse y muchos hasta con una semana de anticipación. Eso se llama organización. Sí, tal vez la palabra Mafia, conlleva a imaginar cosas funestas. Sin embargo, y dejando de lado este contexto, seguramente, esta gente es organizada y disciplinada como ningún cualquier otro trabajador. Para ellos, el descanso en exceso, el abandono, la depresión, la vagancia, son cosas que posiblemente no figuren en su haber. Es posible que cuando nuestro despertador nos dice que es hora de levantarnos, ellos, hace varias horas que ya están haciendo su tarea. Por supuesto, saben que lo producido les dará mucho rédito.
Si todos pusieran ese mismo empeño en su trabajo, seguramente terminarían en poco tiempo con el problema del dinero. Pero debo reconocer que no es fácil. No vivimos en el primer mundo. Somos Latinoamericanos, y por supuesto, esas reglas acá no se cumplen. Por lo tanto, para nosotros, es imposible. Hoy trabajás el doble que hace veinte años atrás, para ganar en forma equivalente, menos de la mitad que en aquel entonces. Al normal de la gente de clase media para abajo, se le hace muy dificil sostener un nivel de vida placentero. Los impuestos, los servicios, las Prepagas, los colegios, la comida, etc., se cotizan a un valor muy superior a lo que normalmente rige en el primer mundo. Son cosas que no te permiten a fin de mes quedarte con un poquito de saldo acreedor. Es más, lo más probable es que estés en la Franja Roja , y no me refiero precisamente a los travestis. Aunque ahora que lo pienso, no estaría nada mal, ¿No es cierto? Sería un sueldo extra y aparte, …..ya tenemos experiencia, ¿O acaso no estamos acostumbrados a que cada dos por tres nos rompan el tujes?
A pesar de todo, bajamos la cabeza, y pagamos todo lo que podemos. Si sobra un poquito, comemos y a veces, hasta nos damos algún que otro gustito, como por ejemplo, ir de vacaciones, a dedo y en carpa, o nos cocinamos alguna cazuela. No, de mariscos no. Cazuela Latina. Es refácil. Les paso la receta.
100 gramos de Vacío (Como nuestros bosillos el 20 de cada mes) Esto es sólo para que la mezcla tenga al menos olor a carne.
Dos fetas de Salame (Como nosotros,...... cuando fuimos a votar)
Un puñado de perejiles (Como los que vemos en la tele a diario)
Dos granos de pimienta, blanca y negra (Mitad y mitad, como dice el Contador)
Unos chorros de aceite (Los que quieran, total, si hay algo que sobra es eso, “chorros”)
Un ají, de ese que pica ¿Cómo se llamaba? Yo lo relacionaba con los cortes en las calles y rutas, Ah, sí, ya me acuerdo “Ají, lareputaqueloreparió”
Uno o dos nabos (Como yo, tu, él, nosotros, vosotros, pero no.......Ellos)
Tirá todo en una cacerola (Que la olla está que arde)
Cocinalo veinte minutos y luego agregale un poco de .....¿Te lo digo o no te lo digo? Bueno...Má sí, agregale un poquito de “Salsa de SOJA” ....¡Queda con un gustito a cammmmpo...!
Bueno, ya estás listo para tomarte esta rica cazuelita, que rima con Manuelita, sí, la que vivía en Pehuajó, y que rima con nosotros.......Porque un día.................¡¡Se cansó!!
Si después de manyarte este mejunje, te empezás a sentir mal y terminás retorcido en un hospital, mejor. Así para la próxima, vas a saber que hacer. Creo que en los tiempos que vivimos, podemos darnos a veces el lujo de perder la salud. Pero ya no nos podemos dar el lujo de perder la Memoria.