Nació el 9 de octubre de 1897, en Alemania. Ordenado sacerdote en 1922, desempeñó su función ministerial en San Isidro y en Villa Ballester, hasta llegar a Lomas, en 1931, para ser el párroco de Nuestra Señora de la Paz.
Cuando en 1957 se creó la diócesis de Lomas, el entonces Padre Schell, que había trabajado mucho para la recepción del obispo Filemón Castellano, no se imaginaba lo que Dios tenía preparado para él. Luego de actuar como Vicario General, es decir, como el segundo en la jerarquía eclesiástica a nivel diocesano, fue su sucesor cuando monseñor Castellano se enfermó y debió renunciar a los pocos días de haber iniciado su trabajo pastoral. Así, en 1958, designado por Pío XII por "las pruebas de su piedad y diligencia que dan optima esperanza de que se cumplirá correctamente este asunto pastoral", se transformó en el segundo Pastor de la Iglesia diocesana.
Dado el poco tiempo que monseñor Castellano permaneció al frente de la diócesis, al obispo Schell le correspondió la gran tarea de organizar la nueva diócesis, entonces conformada por los partidos de Lanús, Cañuelas, Almirante Brown, Esteban Echeverría, San Vicente y Lomas.
En aquel momento, la capilla -hoy parroquia- Nuestra Señora del Carmen fue la primera de las más de 100 que se crearon durante su gobierno pastoral, sin contar las 36 parroquias que se sumaron a las 28 ya existentes, "porque tenía la inquietud de que ningún barrio quedara sin la asistencia espiritual; si más no hizo, no fue porque le faltara la decisión, sino porque -como tantas veces lo dijo- no había sacerdotes en número suficiente".
Su obra relacionada con la asistencia social se reflejó en los impulsos al Círculo Católico de Obreros y al Hogar de Ancianos "San Roque"; su preocupación por la educación, en tanto, marcó el crecimiento del Instituto "Pbro. Antonio Sáenz" y el Instituto "San Bonifacio".
Murió el 7 de septiembre de 1972, en Córdoba. Sus restos descansan hoy en la Catedral diocesana. 
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