En la esquina de la calle Suárez y General Paz, del barrio típicamente ingles, que floreció con el desarrollo del ferrocarril en la localidad de Temperley. Se construyo por el año 1910, la gran mansión de estilo renacentista, encargada a los arquitectos Marchesotti y Bressan, copia exacta de una villa italiana.
Don Bernardo Grampa, llegaba a Buenos Aires desde Italia, en el año 1886, radicándose en el barrio de la Boca. Eran épocas de incertidumbre y temor por los reiterados brotes de la fiebre amarilla, entonces se alejo hacia el sur en donde corrían otros aires, en donde la mayoría de los habitantes se instalaban huyendo de esta peste.
Con la llegada a Temperley, su trabajo que era la distribución del carbón vegetal, que luego creció. Esta casona que hoy todavía se conserva al cuidado de sus cuatro nietos que desde siempre ocuparon este lugar.
Se utilizo para filmaciones de películas, entre los famoso Antonio Banderas, y en la actualidad se puede visitar con visitas programadas una mansión de lujo con mobiliario, cerramientos y adornos traídos de Europa. Una casa llena de recuerdos de una época que ya no volverá, pero en su recorrido nos podemos trasladar a ese pasado. |