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Año 11
Nº 139
ENERO| 2014

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Terapia de Respuesta Espiritual 

TRE es una técnica que permite buscar, encontrar y deshacer los bloqueos y energías discordantes que impiden la realización del ser en uno o varios aspectos de la vida.

Muchas personas repiten situaciones, ya sen personales, comerciales o familiares, una y otra vez, sin que para esto haya una respuesta lógica.

Algunas personas  pueden sentir que siempre atraen relaciones “tóxicas” y que finalmente terminan nuevamente en soledad y con sufrimiento.

Con respecto a los miedos  podría escribir  varios capítulos: el miedo a hacer, el miedo a actuar, el miedo a hablar, el miedo a que me vaya bien! (si, porque si me va bien voy a tener miedo a los cambios que esto me va a acarrear)

Y de dónde salieron esos bloqueos? 
Los generamos nosotros mismos! Y están sustentados por las energías discordantes que le unimos al evento que vivimos (accidentes, discusiones, un asalto, un fracaso, etc.)
Pero a los que estamos formando, se le unen los que formamos y se grabaron en nuestra Alma en las sucesivas encarnaciones que hemos tenido, ya que nuestra Alma es inmortal y guarda los recuerdos que nos han causado un gran dolor en distintas encarnaciones. Estos programas y energías nos bloquean y son la causa de que nos resulte tan difícil lograr felicidad, estabilidad, prosperidad, bienestar…..

Durante una sesión de TRE, el consultor se comunica con la parte Supraconciente del consultante y, es a través de éste contacto que recibe la repuesta sobre los programas y energías que están causando dificultades al consultante, ya sean éstos de ésta vida o de vidas pasadas.
En esa sesión se limpian y transmutan las energías negativas, se limpian los programas y una vez hecho esto, esos programas no se vuelven a reproducir. O sea que la limpieza es instantánea y definitiva.

La sesión de TRE dura aproximadamente de 60 a 120 minutos. Es posible que con una sesión se encuentre una solución al tema del consultante, en otros casos se pueden necesitar tres o cuatro sesiones. El intervalo entre una sesión a otra lo marca el consultante, acorde la evolución que va notando en su vida.

TRE es una maravillosa herramienta que llega a nosotros en tiempos donde debemos encontrar soluciones rápidas y definitivas.

Estrella Jalaf
 42455271
 cel: 1569364804
 
:: Psicopedagogía
Confictos y violencia.
Dentro de nuestra vida social cotidiana el conflicto es un aspecto constante. No es cierto que sea siempre señal de malas relaciones.

Un escenario conflictivo hace referencia a dos o más personas, o grupos, que poseen diferentes formas de ver una misma situación. Por lo general cuando uno habla de conflicto lo relaciona rápidamente con una escena de violencia. En el último tiempo estas circunstancias son frecuentes en los espacios escolares, en las salidas de nuestros hijos, entre adultos en general.
Algo importante a tener presente es que los conflictos pueden conducirnos a resultados constructivos o negativos dependiendo de nuestra actitud. No son ni buenos ni malos en sí mismos. Por eso es importante la manera en que nos enfrentamos a ellos.
No es extraño que existan posiciones, intereses, necesidades, deseos o valores diversos entre las personas. Lo perjudicial es intentar imponer nuestra mirada a los demás como la única posible.
Es importante poder detenerse a pensar qué encierra cada situación y qué oportunidades nos traen. Por ejemplo pensar quienes intervienen en el desacuerdo (las partes), sobre qué discuten, que pide o quiere cada parte, los sentimientos involucrados, las historias previas entre esas personas, cuales son las propuestas para llegar a un acuerdo…
Todo esto supone que sea posible abrir un espacio y tiempo para lograr una comunicación tranquila y calma, para pensar, en vez de pasar directamente a acciones impulsivas que terminen en agresiones mutuas.

Comprender esto nos puede ayudar a hacer frente a los conflictos y aprender de ellos.

 
 
Los abuelos y su rol

Los tiempos cambian y las familias también. Debido a las exigencias económicas, laborales o a composiciones diversas en muchas familias se ponen en jaque ciertos roles. Uno de ellos es el de los abuelos respecto de las funciones de los papás.

No es nuevo encontrarme con abuelos y abuelas que todos los días cuidan a sus nietos durante gran parte de la jornada semanal, desde llevarlos a la escuela, hacer las tareas con ellos, jugar, prepararles la cena y hasta dormirlos esperando que sus padres lleguen a la noche. Muchos los traen a sesión y deslizan algunas quejas sobre la cuestión refiriendo a que “ya no están para estas cosas”. El día a día se convierte en una batalla campal y la tan especial relación entre abuelos y nietos se va desgastando.
¿Cómo hacer para disfrutar de esta etapa de la vida y ayudar a los hijos sin sentir culpa?
Hoy en día vemos abuelos y abuelas jóvenes, vitales y sumamente activos, con deseos e intereses diversos. Es importante que el cuidar a los nietos no eclipse estas cuestiones de manera que se termine convirtiendo en una carga más que en un espacio y tiempo para disfrutar juntos. Establecer ciertas pautas con claridad demostraría lo que están dispuestos a hacer y cómo, preservando esos momentos personales.
Otra cuestión que se impone respecto del tiempo que quedan al cuidado de sus abuelos es una especie de acuerdo entre grandes en la que los niños puedan quedarse con familiares ciertos días y los padres encuentren una alternativa para el resto del tiempo. Poner a los abuelos en la situación en la que tengan que resignar todo o asumir responsabilidades que no podrán sostener termina siendo contraproducente para todos.
Otro punto clásico que desgasta relaciones es cuando padres y abuelos disienten en temas tan delicados como el establecer límites a los chicos.
Es inevitable que suceda simplemente por la diferencia generacional. Cuando esto pase la clave está en hablarlo, pautar de antemano algunas líneas de acción de manera que exista coherencia entre los límites que el comportamiento del niño recibe tanto con unos como con otros. La confusión y los mensajes contradictorios son cuestiones a evitar en el cuidado de los pequeños.
Recuerden: siempre la prioridad es la seguridad y buen desarrollo de los chicos. Es responsabilidad de todos los adultos que lo rodean hacer lo necesario para lograrlos.
 
Un dato alarmante

Estas semanas me encontraron corrigiendo trabajos de mis alumnos de Nivel Terciario. La actividad consistía en una entrevista a un directivo de una escuela para que comenzaran a conocer el funcionamiento de una institución, ya no como alumnos sino como futuros docentes.
Uno de los directivos comentaba, sin alarma alguna, que el 40% del total de los alumnos que asistían a su escuela estaban realizando tratamientos con profesionales de la salud mental. ¿Habrá alguien en esa escuela que se pregunte acerca de las dificultades que presentan los adultos para contener, transmitir, educar y estimular a esos niños?
Valoro la importancia de la detección y atención temprana de ciertos problemas de la primera infancia y cómo colaboran con una mejor calidad de los aprendizajes y vida futura. Pero también tenemos que reconocer cierto fenómeno que se manifiesta hace varios años ya y que, a mi entender, es preocupante: el sobre-diagnóstico. Niños diagnosticados erróneamente y hasta sometidos a tratamientos psicofarmacológicos por largos periodos de tiempo.
Me parece oportuno compartir con ustedes un extracto del documento elaborado sobre ADD por profesionales de reconocida trayectoria en el campo de la psicología, la psiquiatría, la neurología, la pediatría, la psicopedagogía y la psicomotricidad.1
“Este diagnóstico se realiza generalmente en base a cuestionarios administrados a padres y/o maestros y el tratamiento que se suele indicar es: medicación y modificación conductual. El resultado es que los niños son medicados desde edades muy tempranas, con una medicación que no cura… No ejerce modificaciones de fondo sobre las motivaciones que podrían regularlas, dado que tanto la medicación como la "modificación conductual" tienden a acallar los síntomas, sin preguntarse qué es lo que los determina ni en qué contexto se dan. Y así, pueden intentar frenar las manifestaciones del niño sin cambiar nada del entorno y sin bucear en el psiquismo del niño, en sus angustias y temores. Es decir, lo primero que se hace es diagnosticarlo de un modo invalidante, con un "déficit" de por vida, luego se lo medica y se intenta modificar su conducta. Así, se rotula, reduciendo la complejidad de la vida psíquica infantil a un paradigma simplificador…
A la vez, los medios de comunicación hablan del tema casi como si se tratara de una suerte de epidemia, divulgando sus características y los modos de detección y tratamiento… En el límite, cualquier niño, por el mero hecho de ser niño y por tanto inquieto, explorador y movedizo, se vuelve sospechoso de padecer un déficit de atención, aún cuando muchísimos de esos niños exhiben una perfecta capacidad de concentración cuando se trata de algo que les interesa poderosamente…
Todas las drogas que se utilizan en el tratamiento de los niños que presentan dificultades para concentrarse o que se mueven más de lo que el medio tolera, tienen contraindicaciones y efectos secundarios importantes, como el incremento de la sintomatología en el caso de los niños psicóticos, así como consecuencias tales como retardo del crecimiento.”


1 Consenso de expertos del área de la salud sobre el llamado "Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad" en www.forumadd.com.ar

 

 CUANDO LA ESCRITURA SE VUELVE  SÍNTOMA.

No es la primera vez que llega al consultorio una familia preocupada por un problema de aprendizaje de lectura o escritura.
Escribir todo junto, alterar letras, sustituir alguna de ellas por otra, escribir o leer más despacio que el resto son algunas de las demandas que cotidianamente las psicopedagogas somos consultadas para ayudar a mejorar.
Aprender a leer y escribir supone contar con un sistema nervioso con cierta madurez, sin daño en zonas específicas del lenguaje y con buen funcionamiento. Supone además que se presenten como actividades lo suficientemente interesantes para que motoricen en los niños la curiosidad y el deseo de aprender. Sin olvidarnos que también es importante un ambiente que estimule y valore como positivas y útiles dichas actividades.
En ciertas ocasiones los problemas de lecto-escritura evidencian un síntoma familiar. Porque además de todo lo anterior leer y escribir supone una familia que vivencie el crecimiento del niño sin miedo.
Tanto los aprendizajes de los primeros años como los del resto de nuestra vida nos aportan saberes. No solo saberes teóricos sino sobre cómo hacer las cosas y cómo ser miembros de la sociedad en la que vivimos. Es decir nos permiten ser cada vez más independientes, ir enriqueciéndonos, con herramientas que nos dan cada vez más autonomía respecto delos que nos rodean. Y nos permiten relacionarnos con ellos manera diferente.
Aprender a leer y escribir no es la excepción. Cuando uno sabe leer y escribir puede hacer más cosas solo, sin los adultos.
A su vez cada aprendizaje supone que los papás y las mamás vayan aceptando el crecimiento de su hijo, “soltarles más la soga”, tomar distancia, “dejarlos volar”. Que cada miembro pueda tener su espacio y sus tiempos, sus gustos y actividades, etc.
Este tema siempre me recuerda al cuento “Sobre la falda” de Elsa Isabel Bornemann. Aquí les dejo algunos renglones con el deseo de que se convierta en una invitación a leerlo por completo para aquellos que no lo conozcan.
“Los Lande formaban una buena familia…Una familia parecida a cualquier otra aunque diferente por un solo detalle, por una costumbre distinta: a los Lande les gustaba sentarse uno sobre la falda del otro… El gran problema se presentó cuando – ya en un avión – insistieron en sentarse todos juntos, como de costumbre. De ninguna manera señor – le explicó la azafata a papá Tomas – No es posible que viajen todos en su regazo.
El avión despegó, llevándolos – por primera vez – sentados cada uno en su asiento… Así fue como los Lande se dieron cuenta de que era más cómodo, mucho más cómodo, sentarse cada uno en una silla y fueron abandonando – poquito a poco – el raro hábito de ocupar todos juntos la misma.”

BE-RRIN-CHES
¿Alguna vez le ha sucedido que su pequeño hijo se convierte en un tirano? ¿Capaz de demostrar una fuerza destructiva incontrolable? Si tuvo la suerte de no vivirlo con su hijo seguramente lo ha podido presenciar en algún supermercado, Shopping, juguetería o simplemente caminando por la calle.

La escena típica de berrinche rápidamente puede ser detectada, para esto no se necesita un título de experto. Generalmente está compuesta por algún adulto colorado de vergüenza tratando de volverse invisible. A ellos se les suma un niño o niña también colorados pero de la fuerza con la que sus pulmones gritan, lloran y sus cuerpos se ponen tensos intentando inmovilizarse en un lugar. Muchos rompen objetos e incluso llegan a lastimarse a sí mismos: golpearse, tirarse de los pelos o morderse.
Es importante pensar en estas situaciones para contener los desbordes. Los enojos, castigos o golpes en vez de mejorar potencian un aumento de este tipo de comportamientos.
Si una rabieta aún no se produjo el paso preventivo consiste en anticiparse a aquellas situaciones que puedan llegar a desencadenarlas. Siendo realistas esto no siempre es posible ni deseable. Es importante enseñarles a los chicos a esperar y tolerar su frustración cuando no consiguen lo que quieren.
Uno de los primeros errores consiste en intentar acallarlos dándoles lo que piden. Si bien momentáneamente calma una rabieta luego fortalece muchas otras futuras. De esta manera el niño aprende que por esta vía consigue lo que quiere.
Otro aspecto importante es preservar su cuerpo para que no se haga daño ni nos lastime a nosotros. Una manera es haciéndolo sentir seguro, por ejemplo rodearlo con nuestro cuerpo, abrazarlo con calma, sin ansiedad, y comenzar a intentar dialogar con el sin gritar.
Por último ayudarlo a decir lo que le pasa. Para esto uno tiene que ir dándole opciones: si tiene hambre, si tiene ganas de dormir, si tiene miedo, si está con bronca, con quién está enojado, etc.
Una vez que la rabieta paso y el niño se tranquilizó tampoco es momento de consentirlo con eso que pedía. En tal caso pueden hacerle otra propuesta para cuando terminen lo que estaban haciendo.
Si las rabietas se vuelven numerosas, intensas y con gran periodicidad entonces es momento de consultar con un especialista.

 
PSICOPEDAGOGIA
Niños ilimitados
Frente a la queja de muchos papás desbordados por las rabietas de sus niños algunas preguntas son importantes realizar. ¿Cómo hacer para que mi hijo me escuche y me entienda? ¿Y para que podamos vivir un poco más tranquilos? ¿Cómo calmarlo cuando se desborda? ¿¿Qué hago??
Uno de los primeros y grandes aprendizajes de la vida es entender que la sociedad en la que vivimos funciona a través de normas. Las normas son reglas que organizan la vida cotidiana, la ordenan, actúan como marco dentro del cual nos relacionamos.
Todos estamos sujetos a las normas y todos debemos respetarlas. Porque ellas existen no podemos hacer ni tener lo que queremos en cualquier momento y lugar.
Y para lograr este aprendizaje una de las enseñanzas más importantes que los papás deben realizar es la de las reglas a través de los límites.
Los límites no solo sancionan sino que cuidan a nuestros hijos, permiten enseñarles a esperar, a saber que no todo es ya – ahora, que hay cosas que se pueden hacer o tener y otras no.
¿Cómo poner un límite?...
Lo primero importante a saber es que un límite no es aconsejable establecerlo con autoritarismo, “porque sí” o “porque lo digo yo”. Siempre deben ir acompañados de la explicación de para qué sirve de manera que los pequeños puedan comprenderlo. Retarlos o ponerlos en penitencia sin explicación hace que obedezcan por un rato, por miedo y con bronca, pero como no entendieron la razón de ser de la regla vuelven a repetir la conducta.
Otra cuestión importante al poner un límite es sostenerlo. Cuando decimos “No” es definitivo, categórico, no es por un ratito hasta que me canses o hasta que tu papá diga lo contrario.
Tercer cuestión importante: lograr ponerse de acuerdo con la pareja o con quienes cuidan a nuestros hijos mientras no estamos. De esta forma evitamos dar dobles mensajes.
Establecer un límite con firmeza no es sinónimo de golpes, gritos, castigos físicos o psíquicos. De esta forma sólo aprenden a relacionarse desde la violencia. Firmeza pero con tranquilidad y afecto.
Por último recordar que nuestra conducta y actitudes como padres son el modelo y la forma en la cual comprenderán qué esperamos de ellos.
 
¿Los bellos alumnos durmientes?
Cualquier semejanza con la ficción es pura coincidencia
En el último tiempo una escena escolar se reitera con frecuencia en el consultorio. “Hoy me quedé dormido/a en la escuela”. En paralelo muchos docentes se preocupan por sus alumnos durmientes, cuando no cansados y agotados.
Así como en el cuento de la bella durmiente una aguja envenenada por la bruja malvada era la causa del letargo de la princesa, las maestras van descubriendo el hechizo que recae sobre sus alumnos por las nuevas tecnologías.
¿A qué hora te acostaste anoche? Es la pregunta mágica. Muchos duermen apenas un par de horas, otros ni eso.
Ahora bien una vez que entendemos que es lógico que se duerma en la escuela, dado que no lo hace en su casa y que en algún momento tienen que descansar, precisamos ir en busca de otras preguntas tan mágicas como la primera.
Y estas preguntas deberían ir dirigidas tanto a los chicos como a los padres.
¿Qué hace antes de acostarse su hijo? ¿A qué hora se duerme efectivamente? ¿Qué podríamos encontrar en la habitación?
¡Bingo! Habitación llena. La tele, el DVD, la play o la Wii, el estéreo,la compu, la impresora, el celular, el mp3. Muchos cables, mucha información, mucho estímulo, muy cerca de la mano.
Así uno se entera de las largas jornadas nocturnas que comparten junto a sus amigos fieles, lejos de la mirada de sus padres que sí caen rendidos luego de un largo día laboral.
El acceso a estos aparatos y el tiempo de uso de los mismos debería ser regulado por los adultos. Los recursos para lograrlo pueden variar en función del grado de acpetación de los límites por parte de los hijos, desde una simple regla oral hasta quitar el aparato del dormitorio.
Logrando esto no solo contribuiríamos con que los niños permanezcan despiertos en la escuela sino con otras cuestiones importantísimas para la salud y el aprendizaje.
Los niños en edad escolar que pierden más de 3 o 4 horas de sueño al día de manera continua, pueden presentar, a corto plazo: irritabilidad e impulsividad, inquietud, desánimo y decaimiento, cansancio y agotamiento, baja tolerancia a la frustración, déficit de memoria, falta de autocontrol y de atención, bajo rendimiento motor, desmotivación y falta de ánimo, apatía y oposición, disminución del rendimiento escolar, cefaleas, disminución de los reflejos, accidentes, en menor y mayor medida y propensión a las infecciones.
Para pensarlo un poco ¿no?
 
Psicopedagogía
Web y pensamiento.
Dos modalidades se van instalando.
Algunos años atrás cuando uno necesitaba profundizar sobre un tema las fuentes a las que podía recurrir eran los libros o los periódicos. La lectura de los libros supone cierta linealidad para comprender las ideas que encierran, por el simple hecho de que así fueron escritos. Para arribar al verdadero sentido de los párrafos, por lo general y como mínimo, uno tiene que sostener la lectura hasta el final de un capítulo, cuando no del libro entero.
Varias investigaciones se están realizando en estos tiempos sobre el efecto de la vida virtual y nuestros comportamientos. Una de ellas se enfoca en cómo afecta la forma de buscar en internet a la modalidad de internalizar información.
Por ejemplo uno de los resultados refleja que el 40% de las personas no vuelve a visitar las mismas páginas web y que sólo se miran alrededor de tres páginas de las miles que arrojan los resultados de buscadores como Google.
Es como si uno brincara de un sitio web a otro y en cada uno de ellos solo leyera una o dos páginas o los abstractos. Incluso en las universidades muchos estudiantes se quejan de tener que leer un libro entero.
Dos maneras de pensar se van delineando. Una con una modalidad mas discontinua que construye las ideas a partir de información tomada de distintos lugares de manera salpicada. La otra que, a partir de unas pocas fuentes, lee y relee para poder profundizar y analizar con más detalle un tema.
Esto tiene incidencia dependiendo de la generación a la que cada cual pertenezca.
Los niños y adolescentes, integrantes de la generación web, cuyo crecimiento ha sido acompañado por las nuevas tecnologías, consumen un sexto del tiempo y la mitad de consutlas de distintas fuentes para dar una respuesta en comparación con lo que harían generaciones mayores.
No hay dudas. La web está moldeando la forma de pensar de las personas. Lo importante sería poder equilibrar el consumo y tiempo destinados para navegar en el ciber espacio o leer libros, descubriendo y diferenciando en ambos los aspectos enriquecedores de los que no lo son. Pero sobre todo disfrutándolos.
 
VIVIR EN DEMOCRACIA
Abrí una vieja caja de cartón ,saqué fotos y allí recorrí pasajes de mi vida y mis afectos, intactos y siempre vigentes. Y recordé hace unos meses… Paseando por las calles de Adrogué me encontré con Silvia, una colega de años, fuimos juntas a la Facu y nos recibimos en el año 2001.
¡Vaya año pensé! ¡El país en llamas! Y nosotras nos recibimos. Con todo el esfuerzo, con todas las ilusiones, dispuestas a luchar.
_Lili, qué alegría encontrarte!
_Hola Silvia, cómo estás, tus cosas cómo andan?
_Bien. Igual que todos. Viviendo. Aferrada a la esperanza, haciendo cosas. Cosas comunes, viste? Con los pies sobre la tierra, tirando para adelante.
Sus ojos se humedecieron un poco. A ambas nos embargaba la emoción del encuentro. Todo era muy evidente. Lo que seguramente le ocurría a ella, nos había ocurrido a todos. Armamos y transitamos una vida honesta, trabajando, madres de familia, agradecidas de la vida.
_Sabés, Lili, me dijo, fueron años duros. Te acordás? Nos recibimos en el 2001!!! El país se venía abajo y ya éramos grandes, pero igual teníamos nuestro título, casadas, con hijos pequeños. Siempre la luchamos, no? De jóvenes, la dictadura. Ahí sí que teníamos realmente miedo por todo y por todos. No era sólo correr el riesgo de que algún malviviente te matara por unas pocas monedas. Eran otros riesgos más graves, más siniestros, eran otros “malvivientes”. Y no pegábamos el ojo hasta que saliera el sol y saber que los que amábamos estaban sanos y salvos.
Qué podía decirle a Silvia. Tenía razón. Siempre teníamos los objetivos claros, venciendo obstáculos. El ánimo levantado. No es casualidad las cosas que nos pasaron y después de tanto tiempo hoy estamos aquí, hablando en la vereda, de nuestras pérdidas y de nuestros logros. ¿Cuántas personas que conocemos han tenido sus bajones y se han vuelto a levantar, fortalecidas por el esfuerzo de toda una vida de trabajo y de lucha, pero también de agradecimiento y de hacer cosas por uno y por el otro?
 
Psicopedagogía
Wiki Vida
El otro día navegando por internet me encontré leyendo este mensaje del fundador de Wikipedia, Jimmy Wales:
“Muchos me miraron extrañados hace diez años cuando comencé a hablarle a la gente sobre Wikipedia. Digamos que algunos hombres de negocios estaban dudosos sobre la idea de que voluntarios de todo el mundo pudieran unirse para crear un compendio importante del conocimiento humano: todo por el sencillo propósito de compartir… Una década después de su fundación, más de 380 millones de personas utilizan Wikipedia cada mes: casi un tercio del mundo con acceso a Internet.”1
Un número que quedó resonando: 380 millones, 380 millones, 380-mi-llo-nes. Es mucho. Inmediatamente después invadió mi mente la imagen de numerosos niños, adolescentes, jóvenes y adultos que hora tras hora, día tras día se sientan frente a las computadoras para comunicarse con otros, para investigar, para informarse, para observar.
Existen considerables proyectos sociales interesados en la protección de las nuevas generaciones frente a las pantallas. Otros tantos sobre el uso de INTERNET como recurso para estudiar. Grandes fueron las críticas porque la información tiende a quedar desarticulada, no todos los datos encontrados son de calidad, pocas veces se hallan aclaradas las fuentes de origen de los materiales, porque no todo lo que se escribe y lee es certero.
Esto nos plantea un gran desafío a docentes, padres y profesionales: trabajar para que las nuevas generaciones puedan construir los recursos cognitivos que les permitan utilizar las nuevas tecnologías de manera productiva y crítica.
Enseñarle a los chicos buenas técnicas para que busquen información y herramientas para valorarla. Pero sobre todo incentivarlos a leer. Porque más allá que sean libros, páginas de internet, ventanas de chat, blogs, fotologs o espacios de facebook, nuestro jóvenes siguen necesitando recurrir a la lectura y la comprensión de lo leido para poder utilizarlos y participar de ellos.
1 Enciclopedia virtual libre
www.wikimediafoundation.org
Psicopedagogía
Aprender a ser varón o mujer
Cuando en una familia se recibe la noticia de un embarazo comienza la intriga por saber si será varón o mujer. Una vez que el sexo es descubierto empiezan a abrigar a ese nuevo hijo desde lo que ellos consideran que es ser varón o mujer.
Nacemos con un sexo (según sean nuestros órganos genitales) pero también aprendemos a ser varón o mujer. Esto se llama género: creencias, actitudes, sentimientos, valores, conductas, actividades que diferencian a unos de otros.
El bebé será vestido con un determinado color. Sus apodos serán diferentes como lo serán los deseos y expectativas de los grandes respecto de su futuro. También serán distintos los juguetes y juegos. Pensemos un momento en ellos.
Ésta es la escena entre una abuela y su nieto de 4 años, en la puerta del consultorio. El nene sale corriendo, con delantal aún puesto, queriendo compartir con ella lo que estuvimos haciendo. Leamos:
Nene: - (con tono alegre) ¡Abuela mirá! ¡Jugué a preparar comida!
Abuela: - (Asombrada) ¡¿Qué es esto?! ¡¡Estás jugando a juegos de nena!! ¡¡Mejor que no se entere tu mamá que jugas a eso porque se in-far-ta!!
Nene: - Nooooo abuelaaaaa!!! ¿No ves que soy cocinero?
El chico rápidamente comprendió de qué se le estaba hablando.
Psicopedagogía
Aprender a ser varón o mujer
Para esta abuela era esperable que las nenas preparen comidas. La escena ocurrió hace dos meses en una época en la que existen multiples programas televisivos y carreras de Chef, donde muchos caballeros logran éxito en su profesión. Y esta abuela era una abuela joven. ¿Cuál era el miedo que la motivó a decir esto? Queda claro que en este aprendizaje todos los miembros de la familia influyen, no solo quién es biológicamente el padre o la madre.
Podríamos prontamente rescatar qué se espera de las mujeres y varones mirando los dibujitos animados. De las nenas se espera que sean dulces, lindas, coquetas y enamoradizas como Barbie. Quizá lo que se va ampliando es el tipo de trabajo futuro, que ya no se reduce al hogar como en otros tiempos. Barbie ya no es sólo la novia de Ken sino además una profesional exitosa. Pero como mujer la sociedad propone estas características. Para lograrlo se ofrecen cosméticos, bijouterie, sets de peluquería, accesorios… De los varones se espera que sean habilidosos con las manos, fuertes, luchadores y valientes como Ben 10, no coquetos como Ken, cuya orientación sexual es cuestionada a lo largo de Toy Story 3.
Los cuentos y películas también transmiten estereotipos. La Bella Durmiente y su príncipe Felipe es mi favorito. ¿El de ustedes? ¡Hasta el próximo encuentro!
 
Explorar el cuerpo
La semana pasada en el consultorio una adolescente se animaba temerosamente, y hasta parecía con vergüenza, a hacerme algunas preguntas sobre la vida sexual. Tener relaciones para ella era “hacer la chanchada”. Y esto me dejó pensando sobre algunas cuestiones. Principalmente sobre la importancia de lo que pasa en los primeros años en relación a la sexualidad y, sobre todo, en cómo contribuir a que los niños construyan una sexualidad saludable que no sea marcada como algo malo, feo o negativo.
Algo frecuente en la infancia, que asusta bastante a padres y docentes, es que los chicos exploren sus genitales. Se masturben.
Esta es una actividad importante porque les permite conocer su cuerpo y hacerlo propio, además de descargar cierta cantidad de excitación.
Por lo general se relaciona a la masturbación con los varones pero sucede tanto en niños como en niñas. En ellas quizá sea menos notoria, consistiendo en frotar la zona genital en distintos lados (hamacas, sillas, etc.).
Muchos adultos ven esta escena desde las pautas morales y la sancionan como algo malo a castigar.
Psicopedagogía
Explorar el cuerpo
Cuando sucede en espacios públicos o frente a otras personas lo viven como algo embarazoso y vergonzante. Esta reacción genera en los pequeños un sentimiento de temor y culpa, lo empiezan a vivir como algo malo y sucio. Sienten que lo que hacen es incorrecto y esto marca su sexualidad.
A veces los varones interpretan que las niñas no poseen los mismos órganos genitales que ellos porque lo han perdido al ser castigadas por haberse tocado. Esta interpretación hasta puede transformarse de miedo a terror.
Las preguntas que se van generando en unos y otros a partir de esta diferencia a veces no obtienen respuestas claras e impulsan a que se creen fantasías respecto de las relaciones sexuales. Estas fantasías pueden ayudar a una sexualidad plena o angustiante.
Espero dejarlos pensando a ustedes ahora…
¡Hasta la próxima!
 
Psicopedagogía: Los por qué
La edad de los por qué inicia hacia los tres o cuatro años. Durante ella los chicos sienten inquietud sobre por qué suceden las cosas. También experimentarán interés por su cuerpo, por las diferencias entre varones y mujeres y entre niños y adultos.
Para buscar respuestas a los interrogantes que van pensando recurren a la mirada. Es común verlos entonces pasear desnudos y disfrutar exhibiéndose, que intenten espiar a sus padres mientras se cambian o se bañan, mirar a sus compañeros cuando van al baño. Así empezarán a comparar su cuerpo con el del sexo opuesto y de los adultos.
Pero mirando no resuelven todas sus dudas. Entonces hacen preguntas a los grandes, muchas de las cuales incomodan y los ponen nerviosos por demás a los últimos. Preguntarán sobre todo, todos y sobre sí mismos.
Todo aquello que no conocemos nos produce ansiedad, miedo. Por eso es importante responder las preguntas de los pequeños de la forma más clara y natural posible.
No hablar, no poner en palabras lo que experimentamos, desarrolla prejuicios en torno a los temas en cuestión. Y esto vale para temas sobre sexualidad o cualquier otro.
Psicopedagogía
Los por qué
Además hay que tener en cuenta que los pequeños tienen acceso a una cantidad ilimitada de información. Por lo general esta información es incompleta, errónea, estereotipada.
La clave para un desarrollo saludable se encuentra en que los conocimientos sean de calidad. Es importante entonces que algún adulto referente pueda ayudarlo a comprender y pensar esa información así como brindarle respuestas adecuadas sobre lo que desea conocer.
Esta fase tiene mucho más impacto de lo que nos imaginamos para el desarrollo. Gran parte de la identidad sexual se conforma en ella. Para ayudarlos a construir una sexualidad saludable hay que comenzar a enseñarles desde pequeños.
¡Hasta la próxima!
 
Sexualidad en la infancia: los “regalos” a festejar
A medida que van creciendo los hijos aprenden que las personas no obtenemos rápidamente todo lo que deseamos. Aprenden a esperar, a aguantar el hambre hasta que le acerquen la comida, a tolerar que los mayores a veces se retiren. Estos pequeños descontentos ayudan a crecer y también a construir una sexualidad sana.
Seguirá creciendo y las personas adultas le enseñarán que debe contener el pis y la caca, dos sustancias que salen de la región donde están sus genitales. Esta es la famosa etapa del control de esfínteres.
Es un tiempo muy importante para la sexualidad y suele coincidir con el inicio del Jardín de Infantes, aproximadamente hacia los tres años. Sujetar y despedir los excrementos es otra de las fuentes que proporciona placer a los seres humanos. El nene percibirá que esos elementos salen de su cuerpo y los apreciará como una especie de regalo a mostrar y ofrecer a sus seres queridos.
Es primordial que la familia festeje sus logros y comprenda sus imperfecciones, porque si uno castiga a los niños por no haber podido retener el pis o la caca relacionarán a esa parte de su cuerpo con lo sucio, lo feo y la desvalorizarán.
El control de esfínteres es un aprendizaje que les permite a los chicos un poquito de autonomía en relación a los padres. A él se suma el aprender a caminar y a hablar.
Caminar les habilita a los pequeños a desplazarse independientemente, con mayor libertad de los adultos. A su vez significará estar en contacto con otros estímulos, más diversos y atractivos.
La marcha junto con el lenguaje hablado alimenta su curiosidad e imaginación. Imaginará personajes y muchas historias con ellos. Y la combinación de lenguaje y curiosidad nos llevará a la etapa de los por qués, de la que charlaremos la próxima publicación.
¡A festejar esos regalos!
 
Sexualidad en la infancia: el comienzo.
Si hay tema tabú en nuestra sociedad, y en muchas otras, es el tema de la sexualidad. Habitualmente esto sucede porque se la relaciona con lo biológico, las relaciones sexuales, la reproducción y los genitales. Mucho más cuando todas estas cuestiones son un invitado cotidiano en nuestros hogares al encender la televisión. Si bien estas dimensiones forman parte de lo que entendemos por sexualidad ella se extiende más allá.
Conviene entonces aclarar qué SÍ es la sexualidad. Es un proceso que se desarrolla desde que nacemos hasta que nos morimos y que construimos interactuando con los diferentes miembros de la comunidad.
Forma parte de la identidad de cada ser humano y se expresa en todo momento a través de la forma de vestir, de caminar, de los gestos, cómo ubicamos el cuerpo, de los gustos por determinadas cosas y no por otras, lo que queremos ser, el rol dentro de la sociedad,…
Gracias al estudio de la conducta de los bebés sabemos que desde que uno nace reacciona a los estímulos que encuentra y va distinguiendo dos sensaciones: una de placer y otra de dolor.
La primera vez que los niños conocen al placer sucede cuando son alimentados, cuando ingresa a la boca la leche. Es entonces la boca el primer lugar placentero y a través de él se seguirá buscando placer aún cuando no se tenga más hambre: todo objeto será pasado por ella. Lo interesante es que mientras se obtiene placer chupando a los objetos y las partes del cuerpo también el niño va a ir conociendo al mundo que lo rodea y a sí mismo.
Este es entonces el inicio de la sexualidad del ser humano, comienzo de un camino que iremos recorriendo en los siguientes encuentros a través de estas páginas.
 
A conocer el cuerpo se aprende

Durante los primeros años, mientras se alimenta, cambia y asea a un niño, el adulto realiza acciones en las que toca y nombra partes del cuerpo del infante.
En algunos casos estos momentos de cuidado se convierten en momentos de juego gracias a miradas, roces, palabras y gestos del adulto.
Con el tiempo el niño va aprendiendo a localizar cada parte, a diferenciar unas de otras y a reconocer sus nombres.
Existe otra cuestión de gran importancia en esa escena en la que un niño es cambiado y aseado. Tiene que ver con edificar un límite que diferencie el adentro del afuera.
Piel y tela que la recubre se apegan, se abrigan mutuamente. La sensación de cuerpo desnudo le sirve al niño para renovar sus fronteras al ser separado de lo que lo cubría, para luego pasar a ser nuevamente revestido por ropa y pañales.
Un niño en donde las fronteras entre el adentro y el afuera no se encuentran bien construidas se ve
invadido por los estímulos del mundo y esto trae consecuencias para la relación con él mismo, con otras personas, con los objetos que lo rodean y para su aprendizaje también.
Si cambiar la ropa incluye limpiar el cuerpo entonces el niño pasa de: lo húmedo a lo seco, lo caliente a lo frío, lo adhesivo a lo superpuesto, la unión a la segmentación, la incomodidad a la comodidad.
Sensaciones, acciones, palabras. Todo lo que acompaña al aseo contribuye a compensar lo que le acarrea al niño la desnudez.
Por eso es importante que este cuidado no se vuelva mecánico ni rutinario. Que sea un momento para compartir y crecer.
Referencias:
• Ilustración: Francesco Tonucci
• Calmels, Daniel. El cuerpo cuenta. Editorial El Farol, 2004.
A conocer el cuerpo se aprende
 
Psicopedagogía
¡Esperá que consulto con la agenda!
El otro día invité a uno de mis pacientes a mostrarme algún cuaderno con el que trabaje en clase. “Sí Juli ¿cuál de todos?”. Su respuesta fue seguida por una escena digna de un acto de magia. Comenzó a sacar libros, libritos, cuadernos de diversos tamaños y colores, carpetas, 1… 2 cartucheras y siguió sacando objetos ante mi mirada perpleja.
Escuela, talleres, deportes, deberes, maestros particulares, idiomas, terapeutas… Muchos niños cargan con un gran peso encima, metafórica y literalmente. Viven su experiencia escolar con gran presión, aplastados por una agenda completa de un sin fin de actividades y por las exigentes expectativas de padres y maestros sobre sus rendimientos en ellas.
“¿Y cuando está en casa a qué juega?” pregunté a otra mamá para conocer los intereses de otro paciente. “Noooo ni le queda tiempo libre para jugar”.
Parece que a los grandes no nos alcanzaba con vivir una vida estresada y fuimos por nuestros hijos. Es cierto también que cada vez se requieren más conocimientos de mayor complejidad para acceder el día de mañana a niveles superiores de estudio y a un trabajo.
En aquellos casos de presión y exigencia significativa lo que termina sucediendo es que el niño comienza a asociar al aprendizaje, y todo lo vinculado con el mismo, con una especie de martirio diario. Es ahí cuando el aprendizaje comienza a quedar pegado a significados negativos y de estar a un paso de convertirse en problema a tratar.
Estaría bueno recordar que ningún exceso es bueno y que no siempre más es mejor. El tiempo libre y el juego son elementos fundamentales para el desarrollo de la salud física y mental y también ellos contribuyen a formar capacidades y habilidades para el futuro como miembro de la sociedad.
¡Esperá que consulto con la agen
 
Psicopedagogía
El famoso control de esfínteres

Durante los primeros años de vida se producen aprendizajes muy importantes. Dejar el chupete, comenzar a caminar, aprender a hablar y también a dejar los pañales. A esto lo llamamos aprender a controlar los esfínteres. Y vaya si es un aprendizaje. Lo cierto es que, esto que para nosotros es ya mecánico, implica para los niños estar muy atentos a los cambios en su cuerpo, poder controlarlo y seguir una serie de pasos rápidamente.
Por lo general es un proceso que les lleva tiempo, no lo logran de un día para el otro y además hay una edad antes de la cual no se han desarrollado como para lograr este registro y control de sí mismos. Tienen que estar preparados física y emocionalmente.
El poder tener control de esfínteres implica dejar atrás un hábito que tuvieron por mucho tiempo (hacer pis y caca en los pañales) para aprender a retener y expulsar la orina o la materia fecal controlando momento y lugar. En otras palabras tener ganas de hacer pis o caca, avisar y llegar a tiempo al baño sin que se le escape, con rapidez.
Lo primero que se aprende es el control rectal durante la noche, después de día. Posteriormente controlan la micción primero de día y finalmente de noche. Por un tiempo avisan que tiene ganas cuando ya están sucios o mientras están haciéndolo. Lo esperable es que a los tres años los niños vayan solos al baño, anunciándolo antes. Muchas veces no "llegan a tiempo" sobre todo si están entretenidos con algo. A los cuatro años pueden ir a cualquier baño sin problemas y empiezan a cerrar la puerta. Hacia los cinco, hacer pis o caca es una actividad privada.
Las “fugas” eventuales durante la noche o de día son normales hasta los seis años. Pueden aparecer también en momentos de cambio, por ejemplo cuando nace un hermanito, frente a una mudanza o frente a problemas familiares.
Tips para los papás

Estimulen y elogien al niño siempre que haga pis o caca en el inodoro.

Cuando se manche la ropa no hagan gestos de reproche ni utilicen frases que puedan dejar ver su malestar con la situación.

Construyan una rutina. Acompáñenlo al baño dos veces por día, puede ser un rato después de comer aprovechando el movimiento del aparato digestivo.

Durante el tiempo que el niño permanece en el baño intentando hacer pis o caca puede escuchar música si quiere, leer, dibujar, o lo hacer algo que le guste para que no le resulte odioso ni un castigo.

Momento de la consulta

Cuando los chicos empiecen a tener mucho miedo, angustia, constipaciones, dolores de panza, vergüenza. Cuando se aguanten varios días hasta hacerse encima o presenten problemas para controlar el pis o la caca después del período esperable para hacerlo es conveniente hacer una consulta con un profesional. Quizá pueden comenzar visitando a un pediatra y él evaluará la derivación en caso de ser necesaria.

 

 
Psicopedagogía
Recomenzando el año escolar
 
Se avecina el inicio de un nuevo ciclo de clases y, como en todo comienzo, se movilizan muchas cosas. Tanto niños como adultos tenemos grandes expectativas sobre cómo será este año y con quiénes lo compartiremos. A algunas personas volveremos a encontrarlas, otras ya no estarán y, quizá, conoceremos a gente nueva. También empiezan las corridas por coordinar horarios para cumplir con todas nuestras obligaciones, para dejar atrás el ritmo veraniego...
Todo esto hace que estemos más ansiosos, por eso es importante tener presentes algunas cuestiones.
Si hay algo que logran las vacaciones es romper con las rutinas. Si bien una vida llena solo de ellas y de obligaciones nos estresa, para un sano desarrollo de los niños y adolescentes contar con ciertas rutinas es fundamental.
A través de las rutinas cotidianas los niños pueden anticipar ciertos momentos del día sabiendo qué esperar y hacer en ellos y qué esperar de quienes los rodean.
Saben que se despertarán y que seguramente habrá alguien que le brindará un rico desayuno. Saben que durante el día repetirán ciertos hábitos de higiene y cuidado personal (lavarse la cara y los dientes, bañarse, cambiarse…).
Saben que tendrán que concurrir al colegio donde se encontrarán día tras día con su grupo de compañeros y sus maestras. Saben cómo comportarse en la escuela en la que existen ciertas reglas que respetar.
Saben que al regresar a casa en ocasiones tendrán tarea pendiente pero también podrán tener un tiempo para jugar, para intercambiar novedades con sus familiares, para compartir una cena junto a ellos…
Sabrán qué se espera de ellos y, por lo tanto, cómo tienen que comportarse.
Todo esto una y otra vez a lo largo del año. Si bien podría parecer un dato menor es de esta manera que logran tener mayor estabilidad y confianza en su vida cotidiana. Y esto finalmente repercute en su desarrollo a través del tiempo.
Me despido deseándoles un buen retorno a clases tanto a los más pequeños como a los más grandes.
 
Psicopedagogía
 
Grandes Novelistas

Jugar no es simplemente usar juguetes, es inventar y armar una novela.
Quien juega se sumerge en distintos personajes y se pone diferentes disfraces que le permiten ser muchos otros en otras tantas realidades. Así se desviste de aquello que otros han pretendido y deseado para él.
El juego empieza con el famoso “¿Dale que jugábamos a que…”. Esta frase es la invitación a ingresar en él. Sigue usualmente con el reparto de papeles: “¿… vos sos la alumna y yo la maestra?”. Y cuando aparece algo imprevisto que falta con lo pactado emerge el “¡Eh! No, así no era”.
Es jugando que se inventan diferentes escenarios para exhibir los deseos y alejarse bien lejos de las presiones que nos rodean cotidianamente.
El juego es una manera de decir, manera con la que contamos cuando somos chicos para desafiar a los misterios de la vida.
En él se cuenta una historia, se relata una novela de ficción. A través de él hacemos escuchar, a quien juega con nosotros, ese cuento que es nuestra propia historia.
Y esto es importante porque para ser sujetos tenemos que contarnos un cuento de nosotros mismos, inventarnos, imaginarnos y, por qué no, engañarnos un poco también.
Lo que hoy relatamos de nuestra infancia será diferente a lo que relataremos dentro algunos años, en otra etapa de nuestras vidas.
Así los seres humanos nos convertimos en novelistas, escritores de una historia en la que nos guardamos el papel principal: nuestra vida. Y, como todo cuento, está destinado a contar una verdad sobre la experiencia por ella: nuestra verdad.
Allí estamos nosotros, quienes trabajamos con los niños, para escucharla a través de sus juegos.

 
:: Psicología
     Psicoanálisis. Creatividad, arte y subjetividad. Lic. María Luján Lobo de María Luján Lobo

Transitar los caminos de la experiencia psicoanalítica implica adentrarnos en la dimensión de la “tragedia” (Lacan, Seminario 7), tragedia en tanto atravesar ciertas condiciones por las cuales un sujeto adviene a ser sujeto del deseo. Para ello, hay un amplio recorrido y trabajo psíquico; ya lo conceptualizó Freud por el año 1914 en su texto “Recordar, repetir y reelaborar”, ¿podríamos agregar, también, la palabra crear? .Quién comienza un análisis (si de un análisis se trata) ya no es quién fue (metafóricamente hablando), y a través de la elaboración psíquica y su dinámica, lo viejo adopta una nueva forma bajo una luz diferente y mediante las intervenciones del analista, las repeticiones se vuelven recuerdos, lo nuevo ahora se registra y se reconoce posibilitando así una resignificación  de lo viejo no registrado. “Ahora no soy el mismo que solía ser por obra de la elaboración, nunca más seré capaz de repetir otra vez lo mismo, tendría que repetir diferente.” (Revista de Psicoanálisis, LXIV, 3, 2007, pág. 438).
La creatividad en psicoanálisis quiere decir poder configurar nuevamente la experiencia analítica en cada caso y en cada sesión; cuando la falta de sentido del trauma, lo que no pudo acceder a la categoría de ser representable y, por lo tanto, quedo por fuera del psiquismo  emerge en un continuo presente dificultándose el poder  articular, diferenciar e integrar. Cabe señalar, que es de suma importancia el concepto de “tiempo”, no ya un tiempo cronológico sino un tiempo lógico del sujeto, necesario para articular y elaborar lo doloroso del trauma a la creación de lo nuevo.
La creatividad es un largo proceso de descubrimiento, construcción e invención y el arte es una vía de  privilegio  para ello, ya lo señaló Freud (1917) en la 23° Conferencia “Los caminos de la formación de síntoma”, un camino de regreso de la fantasía a la realidad. Artes plásticas, artes escénicas, artes del movimiento, etc., etc., todas ellas podrían marcar un camino a través del cual el arte propone descubrir el surgimiento de una experiencia estética en que los afectos, las huellas corporales, sensoriales, visuales, auditivas y táctiles serán para cada sujeto algo irrepetible y particular, en busca de un nuevo sentido.

  • María Cristina Melgar, “Trauma y creatividad. Psicoanálisis y arte”.  Revista de Psicoanálisis LXII n° 3, 2005, Bs. As.
  • Roberto Doria medina y María Cristina Melgar, “Recordar, repetir, elaborar y crear”.  Revista de Psicoanálisis LXIV n° 3, 2007, Bs. As.
  • Lacan, Seminario 7 “La ética del Psicoanálisis”, 1959-1960, Bs. As., Ed. Paidós, 2009.
  • Freud, “Conferencia 23°. Los caminos de la formación de síntoma”. Tomo XVI, en Obras Completas, Ed. Amorrortu, Bs. As., 2009.
 
ENCADENADOS

 

Encadenados, caminamos por la vida como elefantes encadenados a un palito; cuántas veces nos preguntamos porque no se libera si podría hacerlo? pero lo sabe?. Cuando era chiquito, pusieron en su pata una gruesa cadena, la cual intentó sacar una y otra vez hasta agotarse, un día cansado y frustrado decidió que era inútil luchar y dejó de tirar, pasó el tiempo, el elefante creció y la cadena se tornó inútil, pero él nunca se enteró y de por vida siguió atado a un palito.
Así como encadenan la pata al elefante, a muchas personas les encadenan su espiritud y quedan atadas a sus prejuicios y limitaciones, mensajes tales cómo "sos un/a inútil" "no vas a poder" "dejáme a mi, vos no servís para nada" son tallados en la mente en los primeros años de su vida y crecen creyendo que ésto es cierto y que efectivamente "no van a poder" y terminan siendo prisioneros de sus propios temores.
El elefante no sabe que con un pequeño esfuerzo queda en libertad, pero las personas deben saber que SI pueden, que son capaces, sólo deben proponérselo; no depende de la  suerte, es fácil depositar afuera nuestros fracasos y frustraciones, lo más importante y que no debemos olvidar es que tenemos que desearlo y la energía que emanamos desde nuestro interior es como un imán que atrae sólo lo que esa energía transmite, si es energía negativa, atraerá sólo cosas malas.
Debemos intentar romper las cadenas que nos atan y ser libres, libres para pensar, para hacer, para actuar, para crecer...libres para vivir

Lic Viña Marta-Psicóloga
                                TE:42448079

El Rol de ser Mujer

Con el transcurrir de los años empecé a darme cuenta que cuando venia al consultorio un hombre, al irse yo tenia claro quien era, que le ocurría, pues éste había hablado durante toda la sesión de él, en cambio las mujeres venían a hablar de sus hijos, su marido, sus padres… hablaban de todo y todos, menos de ellas mismas .
Las mujeres son esponjas que absorben todo lo que ocurre a su alrededor, todos los problemas, las enfermedades, las discusiones…pero que pasa con sus vidas?
Durante muchos años viven através de sus hijos, se dedican a ser 100 por 100 madres, pero que pasó con esa mujer que soñaba ser una profesional exitosa? Que pasó con los sueños de su juventud? Y que pasó con esa mujer seductora que esperaba a su marido envuelta en mucho perfume y poca ropa?
Esas mujeres son las que hoy vienen al consultorio llorando porque sus hijos “no se acuerdan que tienen madre” y su esposo hace años que no la toca, en realidad no están seguras cuando empezaron a alejarse pero alegan “ hace años! Mis hijos eran chiquitos”
En realidad lo que no registraron es que no fueron sus maridos los que se alejaron, fueron ellas que se pusieron el vestido de SUPER MAMÁ y no se lo sacaron hasta que sus “chicos” se fueron  porque por fin decidieron que debían tener su propia casa, hasta entonces vivían con mamá porque  “el nene” dejó embarazada a su novia, entonces fueron a vivir con mamá”… pobres! no les alcanza para alquilar”  y mamá que es una súper mamá se siente feliz porque tiene una hija más y esa pareja que pronto tendrá la responsabilidad de una vida en sus manos, que ya deberían comportarse como adultos, siguen cumpliendo el rol de hijos y mamá lava la ropa, hace la comida, limpia la casa ordena y ya está pensando cómo va a organizar su día cuando el bebé nazca, porque seguro tendrá que cuidarlo y mantiene así ocupadas sus horas, sus días y claro cuando llega la noche está demasiado cansada, sólo quiere llegar a la cama para poder dormir, Su marido cansado de chocar una y otra vez con una fría pared en la que inevitablemente rebota cada vez, se empieza a resignar y ya no insiste, y para ella es casi un alivio y  este señor empieza a llegar tarde, un poco más cada día, pero mamá está muy ocupada cómo para tener registro de esto. Todo es casi perfecto, hasta que “sus hijos” deciden por fin independizarse y cuando se van de casa junto con ellos se va la super mamá, y el vacío que queda es demasiado grande, entonces necesitan la compañía, el abrazo, el cariño de ese hombre que con los años se transformó casi en un hermano y hoy quieren recuperar como hombre. A veces se logra, otras atrás de sus hijos se va ese hombre, de que depende? de muchas cosas, empezando por los sentimientos claro.
Podría seguir extendiéndome, pero creo que fui bastante clara e ilustrativa, por eso le digo a esas mujeres que hoy leen esto y en algún punto se sienten identificadas que no esperen a que sus hijos crezcan. Las mujeres nacemos con el instinto natural de sentirnos madres, y sentirnos necesitadas, pero son muchos los roles que cumplimos a lo largo de nuestras vidas y hay algunos que NUNCA debemos dejar  de cumplir, así cómo no debemos dejar en el camino los sueños, las ilusiones, podemos ser madres sin dejar de ser profesionales exitosas, ni dejar de ser mujeres seductoras. Los hijos deben crecer e independizarse y luego formar una familia y no al revés, para hacerse cargo de la vida de un bebé primero deben saber hacerse cargo de la propia y esto depende fundamentalmente de que mamá los deje crecer, asi como depende de ella que su marido no se convierta en un hermano, descuidando el rol de mujer que es uno de los roles mas lindos que cumplimos desde que nacemos.

Lic.Marta Viña

COACHING

Cambiar los pensamientos para enfocar nuestras acciones

En los últimos artículos publicados, hemos abordado diferentes herramientas para lograr una vida más armónica, tanto con el entorno, como con nosotros mismos. Herramientas que seguramente están dentro de nuestras mochilas, pero que no hemos tenido la capacidad aún de descubrir y emplear.
En este caso, trabajaremos sobre la columna vertebral de todo proceso de cambio: El pensamiento interno. Por empezar, tenemos que comprender que cada uno de nosotros es su propia usina de pensamiento; por lo que, nosotros elegimos qué pensar. De allí que, en Coaching, solemos plasmar la siguiente secuencia:
Pensamiento-Emoción- Acción
Traducido esto, encontramos que todo pensamiento me genera una emoción (ira, felicidad, tristeza, alegría, amor, confianza, etc.), y sobre la base de esa emoción se genera una acción,  en forma automática. 
Lo maravilloso de este silogismo tan simple es que la acción generada puede abrirme los caminos de aprendizaje y creatividad más transformadores e inesperados. ¡Pero cuidado: También puedo terminar recurriendo a las acciones más conservadoras, que me limiten a los lugares ya conocidos!

Somos el relato de las historias que nos contamos


El accionar del día a día –nuestro movernos por el mundo- es un franco reflejo de las historias que elegimos contarnos. Al comienzo parece un trabalenguas, pero lo cierto es que cuando uno comprende que tiene en su poder determinar su vida y su entorno (mediante las historias que se cuenta), los cambios que se generan pueden llegar a ser extraordinarios.
Sucede que, como todo relato, la historia la reproducimos con un filtro previo que nosotros colocamos allí (generalmente, sin saber que lo estamos haciendo). Ese filtro tendrá que ver con nuestras creencias, nuestros mandatos, nuestros paradigmas de la vida. Incluso, nos encontramos muchas veces con sentimientos de maltrato hacia nosotros mismos. Podemos encontrarnos con pensamientos como: “esto no es para mí”; “no me siento capaz”; “no tengo derecho”; “no me lo merezco”

Pero, ¿si el pensamiento determina mi próxima acción, que a su vez vuelve a determinar un pensamiento; al cambiar mi forma de relatar y pensar el mundo, no cambiará mi forma de moverme y sentirme dentro de él?
En eso radica la magia del Coaching: En descubrir qué filtros estamos utilizando y desarticular aquellos relatos que entorpecen nuestras acciones.
No sirve castigarnos, eso ya lo probamos y no resultó. Sirve volver a intentarlo con una nueva energía, nunca abandonar el deseo, ya que nunca va a ser idéntico. Ha pasado el tiempo, he adquirido experiencia y herramientas nuevas, para generar nuevas acciones.
Siempre hay una oportunidad para volver a empezar porque, en realidad, el tiempo no es un baúl del pasado, sino un cuaderno con consejos y experiencias para utilizar en el presente.

4 243 5449  15 5845 5845   aliciagiu@gmail.com

Alicia Figueroa: Coach Ontológica e Instructora en Nutrición

 

“Por que alguien me escucha y quiere descubrir
El enigma de los malestares de mi cuerpo, 
estos  malestares cobrarán un sentido en mi historia;
tal vez así podrán desaparecer alguna vez”
                                                                                                                                                         J.D. Nasio

Sigmund Freud, en El Malestar en la Cultura, situaba tres fuentes de malestar en el hombre: el propio cuerpo condenado a las vicisitudes del paso del tiempo; la supremacía de la naturaleza; y las relaciones con otros seres humanos. 
De las tres fuentes, otorgaba a la última el privilegio de ser la que más conflicto y dolor provoca.  Esto último tan vigente…dado que vivimos en tiempos de crisis, de fragmentación social, de sobre información/desinformación. Normas, ética y valores toman nuevos sentidos en la actualidad, el sujeto busca representarse a través de los objetos, importa más tener que ser, y en ese camino el “Yo” está antes que el  “Nosotros”,  la lógica pareciera ser: “cualquier medio es válido para alcanzar mis metas”.
 Se podría hablar de un nuevo tipo de individualidad y vínculo social, donde lo privado pasa a ser público, y lo público se privatiza. Todo esto atraviesa la subjetividad y entonces vemos sujetos cada vez mas desconectados de lo social, con una fuerte sensación de soledad y vacío.
En definitiva globalización, competitividad, reformulación del rol del Estado, cultura de la imagen, podrían considerarse características de nuestra época, también los avances de la ciencia y las nuevas tecnologías, determinan profundamente a la  sociedad y a los modos de padecerla.
Hay un padecer la subjetividad de la época, que es una forma distinta de mostrarse la pulsión, los malestares a los cuales el sujeto tiene que dar respuesta, y los movimientos que esto produce, lo cual implica los goces que hay que poder regular.   

Silvia Virginia Zicavo
Lic. en  Psicología UBA    
sillviazic@hotmail.com
153 247 6695 /  4 243 0397

 

COUNSELING

“APRENDER A ESCUCHAR”

Hoy en día, llevamos una vida llena de prisas, sobresaltos y preocupaciones. Nos movemos rápidamente creyendo que es la única forma de llegar a la meta… ¿y cual es la meta? La meta es, o al menos debería serlo, aquello que nos reconforte y nos haga vivir de manera plena y en paz con uno mismo y con los demás.
Pero vivimos tan inmersos en nuestra propia prisa, que nos olvidamos de aquellos que son parte de nuestra vida y que comparten nuestro camino.
“Hablamos sin pensar y oímos sin escuchar.”
Nuestro vínculo fundamental con los demás se basa en la comunicación: miradas, gestos, caricias, palabras…
Pero no solo importan las palabras que salen de nuestra boca sino tambiên, las que llegan a nuestros oídos.
Muchos problemas de pareja, laborales, familiares, etc. se gestan simplemente por la falta de escucha.
Desde el counseling, la propuesta es detenernos aunque sea un solo instante y APRENDER A ESCUCHAR, a dejarnos llenar por lo que dice la otra persona y a nutrirnos del pensamiento del otro. Lo que nos lleva… al mágico mundo de la comprensión.

“Si yo pudiera decirte ahora mismo lo que pienso,
Solamente pediría que me escuches un momento”

 

Lomas y su Gente


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