COSAS DE LA VIDA

VIVIR O TRANSCURRIR


A veces nos encontramos con gente a la que le gusta filosofar un poco acerca de lo desconocido. Les puedo asegurar que cada día somos más y esto debe ser por la gran necesidad de esperanza que emerge de nuestras almas. Algunos opinan que estamos de paso en este mundo porque existe un Karma y por alguna razón relacionada con nuestras vidas pasadas nos toca estar acá antes de pasar a lo que comúnmente denominamos “Mejor vida”.  Si bien vivir implica todo tipo de situaciones desde las más alegres hasta las más tristes, desde las más suaves hasta las más duras, así como están las cosas en el mundo deberíamos cambiar la palabra vivir por la palabra transcurrir. ¿Usted donde transcurre? Yo transcurro en Argentina ¿Y Ud.? Yo transcurro en Alemania, por poner un ejemplo nomás de cómo deberíamos empezar a utilizar la palabra. Me refiero a que hay que llamar a cada cosa por su nombre y transcurrir no es sinónimo de vivir y les puedo asegurar que esto… no es vida. Vivir debería ser sinónimo de felicidad y nada más. Pura alegría y punto. Reír, soñar, amar, disfrutar de las cosas, de la naturaleza y de la gente. Así que, puedo decir con total certeza y sin temor a equivocarme de que la buena vida viene después. ¿Qué cómo lo sé? Fácil. O acaso, ¿Alguien imagina que en un mundo donde todavía hay gente que se muere de hambre, gente que se muere en las guerras y gente que muere asesinada en la calle porque algún mal nacido ha decidido poner punto final a su historia en esta tierra puede asemejarse en algo a lo que por costumbre llamamos vida?  Claro que no. Porque si así fuera, entonces estoy en condiciones de afirmar que estamos a la deriva y de que Dios no existe, que toda religión es una farsa y que al morir sólo nos convertiremos en un montón de huesos inútiles.

En conclusión y por todo lo expuesto, les aseguro de que esta no es la verdadera vida y, por llevar consigo un sentimiento de esperanza, de temor, de indignación o de simple fe, no creo equivocarme al pensar que muchos estarán de acuerdo conmigo. Volviendo al tema del Karma, ¿Quien muere temprano en esta vida es porque no fue buena persona en otra, o los que no fueron buenos son todos aquellos que siguen “transcurriendo” y sufriendo por todos aquellos que mueren antes? Porque este transcurrir, sí es sinónimo de sufrir. Porque los que poseemos todavía algo de humanos y un alma noble no sólo sufrimos por nuestros muertos sino por los muertos de todos los demás. Cuando nos enteramos de que alguien, un desconocido cualquiera es asesinado en la calle, nos apenamos y nos indignamos. Por supuesto, no podemos hacer demasiado al respecto más que continuar transcurriendo tratando de cuidarnos de que no nos pase lo mismo a nosotros o a alguno de nuestros seres más queridos. El 99% de las personas no somos políticos ni presidentes de país alguno y por lo tanto no tenemos el poder para cambiar esta situación de cuajo. Sólo podemos pensar y proponer. Lástima que cuando uno propone, en este caso no es Dios quien dispone, sino, la gente que teniendo el poder para cambiar un poco las cosas, hace oídos sordos, por conveniencia, por desidia, por abandono o porque simplemente no les importa. Por ello, toda esta impotencia que se genera dentro de nuestras almas, posiblemente se convierta en la energía positiva necesaria para pasar al otro escalón cuando a nuestros cuerpos les llegue la última hora.

De que “Transcurrimos”, no me cabe duda. De que podríamos transcurrir un poco mejor, sin tanto sobresalto, tampoco. Pero mientras existan gobiernos a los que les importe más derrocar a la oposición, o sectores opositores a los que les importe más derrocar al gobierno que el bienestar de la propia gente, entonces nada va a cambiar. Como ingeniero les aseguro que todos los problemas tienen solución, pero sólo si se los trata con la profundidad y la seriedad que los mismos imponen, dejando de lado intereses paganos e infames, que jamás en el transcurso de la historia han dado los resultados esperados por la mayoría y sólo han servido para satisfacer los intereses de una minoría egoísta e hipócrita.

Así que, a no sufrir más, que la buena vida, seguro viene después.

Cordiales saludos.

Rafael Ablin

Lomas y su Gente