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El precepto de la ley de Dios
es querer a todo ser viviente como a vos.
Con el pariente nos une la genética razón
y con el amigo del alma el corazón.
Para el que rinde del amor dé su fruto
Tienen que ser dos los cultores con su tributo.
Todo se puede borrar de la memoria
Pero nunca el tierno abrazo de una novia. |