Decía con fina agudeza Oscar Wilde: “desconfiada de aquella mujer capaz de confesar su verdadera edad: puede ser capaz de cualquier cosa”.Nyda Cuniberti, que tanto admira a este singular escritor británico que hasta visitó en su tumba en el cementerio parisino de Pere Lachaise, parece despreocuparse del sentido de esta frase y confiesa enfáticamente tener 78 años (ella debería decir pirulos) y que para lograr este propósito no tuvo otra alternativa que nacer un 6 de mayo de 1916, en la localidad de Rafael Calzada partido de Almirante Brown.
En cuanto a la veracidad de la autentica edad de Nyda , al observársela tan jovial , chispeante , llena de vida y con unos reflejos sorprendentes , no faltara quien piense en el cuento de aquella viejecita que como le decían que estaba muy guapa en vez de quitarse años , se los agregaba.
LABURANDO DE TROESMA.
Su verdadero nombre es Leonida, aunque sus padres tardaron muy poco en darse cuenta del dislate que habían cometido y con comprensible arrepentimiento la apocoparon con presteza con un Nida, que ella acato con cristiana resignación, pero cambiando la recatada “i” latina, por una más coqueta “y” griega.
Al comprobar sus progenitores que tenia buena “testa” para el estudio (todavía no existían los test vocacionales) , se decidieron que ella debía ser maestra , aceptando de muy buen grado esta decisión , dado que por entonces la otra opción era dedicarse a las labores o ser profesora de corte y confección.
A Sarmiento le adjudicaron muchas veces de ser el culpable de por lo menos dos plagas que tiene el país: los gorriones y los maestros. En esta última revistó durante 25 años trabajando (perdón laburando) Nyda Cuniberti, en escuelas primarias de Valentín Alsina y Lomas de Zamora.
UNA EXITOSA SOCIEDAD.
La inolvidable Milagros de la Vega, en su momento, la seleccionó para ser actriz y llegó a trabajar dirigida por Joaquín de Vedia en la peña del Tortoni. En este escenario, si bien no pudo eclipsar a María Melato ni a Eleonora Dusse, pudo acertar el “pleno” más trascendental de su vida, y fue el conocer a quien administraba el Café: Enrique Abal, un brillante y apuesto diplomático con el que formo una exitosa sociedad conyugal que cumplió 50 años de feliz existencia y le ha permitido cobrar el preciado dividendo de tres amantísimos hijos y siete amorosos nietos.
LA MUSA ABANDONADA
Si bien pudo liberarse a tiempo de la influencia que sobre el ejercía Talia, no pudo sustraerse a su Numen inspirador y cuando estaba más bien en edad de escribir sus memorias que de desarrollarse, la emprende de lleno, con esa osada irreverencia que sólo pueden esgrimir los que tienen talento y se dedica a bajar de su pedestal a cuanto personaje famoso se le pone a tiro, desde Julio César a Napoleón, o si se prefiere para no ser tan machista desde Cleopatra a Popea.
CON BERRETIN DE ZORZAL.
Ella, que tan astutamente con su maquillaje lunfardesco se dio el lujo de burlarse de todas las solemnidades existentes, sufre su primer traspié cuando la Sociedad Argentina de Escritores le concede la Faja de Honor por su libro “Luna en el Huerto”, consagrándose impensadamente y muy a pesar suyo , como una destacada intelectual.
Antes había escrito con variada fortuna “Luna Breve”,”Canciones para Santa Fe la Vieja”,”Frontera”, “Senda Calida”,”Comarca Azul” y más recientemente , pero ya apelando a esa jerga que le permite convertirse en la primera mujer que ocupa un sitial en la Academia Argentina de Lunfardo, escribe :”Chau Arrabal”,”Embroncando el Pasado”,”Debute Buenos Aires” y “Con berretín de Zorzal”.
A MI DEJAME EN MI BARRIO.
Nyda Cuniberti , que dicto conferencias sobre literatura gauchesca en Estados Unidos, que ha ocupado la Cámaras de televisión en programas de elevados “ratings” y a quien le dedicó una pagina entera en su edición dominical “Clarín” , el diario de mayor tiraje de la Republica Argentina , confiesa con una reminiscencia tipo “Milonguita” que prefiere las reuniones del Circulo Literario lomense. Ella vivió en la calle Alver 682 de Lomas de Zamora.Y compartio gratas horas con su amigo y vecino el Dr. Luis Sersale di Cerisano, Malena de López, Sarita Borselli y otros destacados amigos de las artes, para seguir confabulando , casi quijotescamente , que hay que hacer para seguir arrastrando ese pesado “carro viejo” que muchos denominan como la cultura nacional. |