Torino y el Mercado de Porta Palazzo
El más grande Mercado al aire libre de Europa. Porta Palazzo en realidad se llama Piazza della Repubblica. La porta erigida en el Setecientos para dar ingreso monumental al lado septentrional de la ciudad, después de la realización de los proyectos urbanísticos de Filippo Juvarra (arquitecto y escenógrafo 1678-1736), no existe más. La han demolido en los inicios del Ochocientos junto a la muralla y las fortificaciones.
Si pensamos que con sus calles rectas y colores delicados Torino sea una ciudad muy nórdica y poco italiana por ser poco caótica y solariega, en los días laborables acercarse a Porta Palazzo nos hace volver a creer que es una ciudad típicamente italiana, porque nos podemos mezclar con la muchedumbre que tapona los puestos y nos sentiremos como si estuviésemos en Palermo (Sicilia), a pesar de la ausencia de palmeras y el mar. Porque encontramos el rojo de los tomates y de los ajies. El amarillo de los limones y las bananas. El verde de la albahaca y la menta. Sordos por los gritos de los verduleros calabreses y sicilianos ayudados por la mano de obra extra comunitaria nos perdemos en este laberíntico mercado con todos los productos locales y extranjeros inimaginados.
La Mole Antonelliana es el principal símbolo arquitectónico de la ciudad de Torino. Fue construida entre 1863 y 1888 a cargo del arquitecto Alessandro Antonelli, de cuyo nombre deriva el de la obra.
Originalmente, la Mole Antonelliana fue diseñada para ser una sinagogajudía como símbolo de la libertad y la tolerancia religiosa que había sido garantizada a los grupos no-católicos. Sin embargo, la relación entre Antonelli y la comunidad judía no era buena. El arquitecto propuso una serie de modificaciones al diseño original elevando la altura del domo en 47 m, alcanzando los 113 m. Estos cambios, que provocaron un aumento en los costos y en el tiempo de construcción previstos originalmente no les gustó a la comunidad judía, que detuvieron la construcción en 1869 dejando un techo provisional.
En 1873, la ciudad de Torino intercambió un nuevo terreno para construir una sinagoga a cambio de la Mole Antonelliana, que sería dedicada al ReyVittorio Manuele II. Así, Antonelli pudo retomar las obras aumentando la altura del domo hasta los 167 m.
La vida de la Mole Antonelliana no ha disfrutado nunca de estabilidad. Durante su construcción, el terremoto del 23 de febrero de 1887 obligó a modificar el proyecto para consolidarlo. El ángel colocado a la punta del monumento fue abatido durante el temporal de 11 de agosto de 1904, y fue sustituido por una estrella de borde de cuatro metros de diámetro. Actualmente, el ángel se puede ver en el interior de la Mole.
El 23 de mayo de 1953, otra violentísima tormenta, acompañada de grandes ráfagas de aire, hizo caer 47 metros del pináculo, reconstruido en el año 1961 con una estructura metálica recubierta de piedra. Durante los trabajos de consolidación se decidió estabilizar el interior con grandes arcos de cemento, que no obstante, desnaturalizaban completamente el interior, dando una sensación desagradable de claustrofobia. Por otro lado, también se habían levantado voces críticas, que temían que la excesiva rigidez dada a la estructura con esta cimentación pudiera dañarla, puesto que se reducían las posibilidades de oscilaciones elásticas.
La Mole Antonelliana es el principal símbolo de la ciudad de Turín. Su imagen aparece en los reversos de las monedas de dos céntimos de europroducidas en el país. Su imagen fue utilizada también para el logo de los Juegos Olímpicos de Torino 2006 tanto en su desarrollo como en su candidatura. En la actualidad, la Mole Antonelliana alberga en su interior desde el año 2000 y distribuido en un espacio de 5 pisos el Museo Nazionale del Cinema, un museo dedicado a la historia del cine considerado como el más importante del país. Además, ofrece la posibilidad de ascender hasta lo alto del edificio mediante un elevador instalado en el centro del mismo para disfrutar de una panorámica de la propia ciudad de Torino.