Nacido en Tandil, este destacado corredor de atletismo apodado el “El ñandú rojo”, por su cordialidad y afecto, lo hizo gozar de gran popularidad entre los vecinos y seguidores de este gran corredor pedestre, radicado en la ciudad de Llavallol desde 1945.
En su juventud ya comienza a participar en torneos locales, logrando sus iniciales y significativos triunfos. De esta manera la experiencia que va cosechando le permite seguir participando en importantes maratones, como la de Mar Del Plata allá por el año 1937 en la cual resulta victorioso.
Héctor Cataldo sigue acumulando triunfos como los de las ciudades de Azul y Chascomus. Su fama va creciendo aceleradamente traspasando los límites de su ciudad natal, tal es así, que fue tapa de la revista “El Grafico”.
Por los años 1946 y 50 sigue la racha ganadora, en las distancias de 800-1500-3000-y 5000 mts. Logrando su máximo esplendor al ganar el Campeonato de la Pcia de Buenos Aires.
Sus ídolos desde muy niño, era en atletismo, Néstor Freitas, fue su ejemplo y el favorito, adoptando la disciplina y perseverancia, ya que compartía los entrenamientos a su lado. Al tenerlo como su ídolo, hizo que su admiración lo llevara por el camino del deporte, que amaba profundamente.
Resaltamos que en su trayectoria, compitió con los más grandes de este deporte como Atletas de la talla de Delfor Cabrera, campeón Olímpico; Osvaldo Suárez, ganador de San Silvestre (Brasil).
Por 1945 ya radicado definitivamente en la ciudad de Llavallol, represento al Club Talleres de Remedios de Escalada.
En sus momentos gloriosos de este gran deportista querido y respetado por el público, obtuvo numerosos trofeos y medallas.
Cataldo, fue operario de la Cervecería Bieckert de Llavallol, falleciendo en el año 1983, perdiendo esta ciudad un ejemplo de deportista.
Su lema era: Deportista: “Es aquel que sabe someterse con placer al sacrificio que le impone el deporte”. **