Dicen por ahí que cada casa es un mundo. Un mundo aparte. Hoy, imagino que cada casa es un mundo similar. Estimo que esto es así debido al gran adelanto tecnológico por el cual estamos atravesando. Antes no se sabía demasiado acerca del mundo que se encerraba dentro de cada casa. Cada quien educaba a sus hijos a su manera, a la manera que había aprendido generación tras generación. Los educaban para que fueran honrados, estudiosos y trabajadores. Para que supieran forjarse un futuro y en ese futuro formaran sus propias familias. Cada cual tenía su propio ideal de futuro, su propia imaginación y su propia forma de ser. Sus propias características. Las ideas y la imaginación eran de lo más diversas.
Hoy todo ha cambiado. Todos saben todo de todos y el lugar para la imaginación ha quedado relegado a un espacio muy rezagado. Parecería ser que cuando a alguien no se le ocurre nada de nada, prende la computadora y se pone a navegar. Esto principalmente es lo que hacen los chicos de hoy en día. Entonces se abren un fotoblog y empiezan a relacionarse con otros, con los que suponen podrían llegar a tener alguna afinidad. Así, lo que más importa es la forma en que te vestís, la forma en que te peinás, los ademanes que hacés y las bolufrases que decís. Con el tiempo y a través de este medio, todos empiezan a conocer todo acerca de los otros. Si le gustan, los imitan y si no le gustan, los rechazan. No hay lugar para otra cosa. Sos cheto, sos groncho , sos esto o aquello, ¿qué más da?.
¿Los padres? Bien gracias. Por lo general los vas a escuchar decir “No sabemos que hacer con este chico” Lo cierto es que lo más probable es que no sepan que hacer con ellos mismos, ya que el virus de la Internet también lo llevan consigo.
Lo más complejo de todo esto es que aunque la tecnología nos permite asomarnos por los más diversos paisajes, sintiéndonos como dioses, ya que podemos en un clic, estar en todas partes, lo cierto es que no estamos en ningún lado. Esto resulta del hecho que ahora tenemos un enorme abanico de posibilidades para investigar, para conocer, para divertirnos, para estudiar, y hasta para conseguir pareja o amantes, sin movernos de nuestros asientos. Va a llegar un momento en que nada nos va a venir bien y quizás perdamos algunos de nuestros valores en el camino. Va a llegar el momento en que vamos a sentir la necesidad de respirar aire fresco. De estar más en contacto con la naturaleza. Muchos tal vez se den cuenta de esto, siendo muy viejos y ese día se preguntarán, ¿En dónde estuve todo este tiempo?
Por otro lado, es cierto y comprensible que, debido a la inseguridad, los padres prefieran tener a los hijos pegados en una pantalla que deambulando por la calle, pero es necesario tomar conciencia y buscar la forma de que el hábito no se convierta en vicio y de que el vicio no se vuelva enfermedad.
No creo estar yéndome por las nubes. Fíjense que hasta los delincuentes aprovechan la volteada. Es muy común escuchar hoy de “Secuestros virtuales”, tráfico de drogas, órganos y armas, violación de menores captados en el ciberespacio, etc. Entonces, la seguridad de quedarse en casa, tiene un efecto relativo.
Los chicos pueden quedarse horas frente a una computadora, por diversión, por curiosidad, o tal vez para comunicarse con los amiguitos. Tal vez los mayores, a veces también lo hagan por iguales motivos, además que de por trabajo o investigación. Pero muchos otros, tal vez pasen demasiadas horas frente a un monitor, buscando lo que no saben que están necesitando. Tal vez la pregunta correcta para ellos sería ¿De qué me estoy escapando? ¿A quién no soporto más? ¿Con quién o con quienes no me quiero encontrar? ¿Acaso la palabra Internet será sinónimo de Internado?
Vida hay una sola, y cuando se apaga el monitor, ya no podemos ni debemos mirar para otro lado. La realidad está acá, justo al lado tuyo. Tenés en la mano la factura del gas, ¡Sideral!, pero a diez cuadras de tu casa hay gente que se muere de frío porque no posee este servicio. Sí, en Argentina, en pleno siglo XXI, en la era espacial, en lo que otrora fuera el granero del mundo. De algún modo, las dos cosas están mal. Acá y en la China.
Si querés saber quién es el culpable de todo esto……..bueno, que mejor que buscarlo en la web, pero antes……prendete la estufita porque hace frío.